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viernes, 17 de abril de 2009

Círculos de lectura

La tarea del acompañamiento lector sólo puede ser producto de condiciones muy específicas: conocer el tema, conocer el texto, y contar con un planteamiento metodológico de aproximación. Estoy convencido de que sin tales condiciones cualquier esfuerzo por promover la discusión académica en torno a los textos resultará improductivo.

En ese contexto, semanas atrás presenté un planteamiento metodológico para el acompañamiento lector, del cual se espera que se desprenda una dinámica de trabajo entre pares a nivel de academias en la ENSMSG. Tengo que reconocer que la convocatoria ha fracasado hasta ahora, pues de un grupo de más de 20 maestros, apenas sí he logrado interesar a 4 en el trabajo. Por supuesto que no me voy a dar por vencido y comenzaré con un trabajo de guerrilla para tratar de involucrar a la mayor cantidad posible de docentes en este proyecto. Si todo sale bien, espero que el próximo semestre se pueda iniciar realmente con este tipo de actividades.

Por vía de mientras, y como otra de mis convicciones es que las propuestas de trabajo no son patrimonio de minorías (al menos no las que yo elaboro), te dejo la presentación del planteamiento. Espero que te pueda ser útil.

circulos_de_lectura01 circulos_de_lectura01
Propuesta de metodología para orientar el trabajo académico de círculos de lectura.

Por supuesto, quedo a tus órdenes para cualquier aclaración o explicación.

domingo, 19 de octubre de 2008

Herramientas para la web 2.0 educativa

Estaba preparando una recolección de herramientas que pueden ser usadas con fines educativos, cuando me encontré con este documento (la aplicación también es interesante) que supera con mucho lo que yo estaba preparando, por lo que, sin empacho y sin rubor, te lo comparto. Lo que sigue es preparar una página de vínculos (los que falten) para darle mayor funcionalidad a la colección.



Algunas de las herramientas que se mencionan te deben resultar familiares. Personalmente encuentro algunas que no me dan la menor idea de uso. Ya lo estaremos probando y comentando.

(Me pregunto si podrán verse desde la ENSMSG. Ya ves: bloquean todo lo que desconocen o les molesta)

domingo, 20 de enero de 2008

No sé

Hay una canción de Elton John que se llama algo así como "'Lo siento' parece ser la palabra más difícil de decir" (Sorry seems to be the hardest word to say). Supongo que al escribirla, John pensaba más en su experiencia personal que en la forma en que la interpretaría quien la escuchara (en realidad Elton es autor sólo de la música en ésta y en la mayoría de sus canciones).

En el magisterio, en cambio, las palabras más difíciles de pronunciar parecen ser "no sé". Los profesores vivimos inmersos en un sistema que estimula y premia cierto tipo de formación y superación profesionales que, en los hechos, no parece tener mucha relación práctica con los requerimientos para un correcto desempeño profesional. Acumulamos títulos, grados y puntos escalafonarios, pero pocas veces esos avances se traducen en auténticos logros académicos y profesionales.

Resulta lamentable leer ejemplos de producciones de supuestos profesionales con posgrados en los que se evidencia que ni saben redactar, ni saben de qué porras están hablando (había pensado en ligar hacia algunos ejemplos, pero finalmente me pareció una acción demasiado baja, incluso para mí). Y es que los docentes, nuestra formación profesional, y nuestra actualización, somos producto de un sistema paternalista que nos ha convencido de que ya bastante hacemos con presentarnos diariamente a cuidar chamacos como para que encima se nos pida educarlos.

A pesar de ello, nos paramos a dar clases enfrente de un grupo con la firme convicción de que poseemos la única y absoluta verdad en nuestras palabras. Y exigimos respeto y sumisión. Y aceptación.

Y aplausos, si hubiese lugar.

Y nos paramos frente al grupo y expresamos nuestras opiniones, que no nuestros conocimientos, y esperamos que nuestros alumnos las acepten en reemplazo a la siempre tan ambigua verdad. Y es que si la verdad es relativa, qué más da reemplazarla con nuestros puntos de vista. Y somos capaces de contestar cualquier pregunta con la autoridad de los Doctores de la Ley que la Biblia dice que poseían, en su tiempo, la verdad.

Lo que nunca diremos es: no sé.

Aunque sea la única verdad que se podría decir en ese momento. Preferimos llenar el silencio de la ignorancia con la perorata de la visceralidad que comprometernos a indagar el asunto desconocido para la siguiente clase.

Mientras que en países como Finlandia el profesionalismo docente es un hecho simple y permanente, en nuestra cultura los docentes somos los grandes simuladores que buscan la forma de seguir cobrando a cambio de hacer lo menos posible. Somos maestros que no tenemos la menor idea de cómo se vincula la teoría con la práctica; que manejamos los temas de la pedagogía y de la psicología como elementos del discurso, mas nunca de la enseñanza real.

La pregunta es: ¿Estamos dispuestos a enfrentar el reto de la profesionalización? ¿O seguiremos "nadando de muertito" hasta que llegue la ola que nos hunda?

Los libros ahí están.

lunes, 19 de noviembre de 2007

El método Hitchcock

Recuerdo haber leído, aunque no recuerdo dónde, que Hitchcock (el famoso director de cine) contribuyó a una tremenda banalización de los principios del psicoanálisis al presentarlo como una técnica simplona. El ejemplo que recuerdo es el de un personaje que sufre de ceguera histérica a causa de un acontecimiento traumático que no es capaz de recordar; en medio de una gran cantidad de intrigas ocurre algo que le hace recordar (apoyado por una terapeuta piernudota) el acontecimiento traumático que le originó la ceguera y recupera instantáneamente la vista a tiempo para salvar a la chica en peligro.

Obvia decir que las cosas no ocurren así en la vida real.

Vamos a ponerlo de esta manera: no basta con "darte cuenta" de las cosas o de los problemas para que las cosas cambien o los problemas se resuelvan, aunque la cultura del "querer es poder" (con todas sus variantes modernas) insistan en convencernos de que un acto de voluntad o de imaginación puede ser lo suficientemente poderoso como para transformar la realidad. Y digamos que las cosas no pueden moverse a tales extremos de magia; no en el mundo real.

Viene esto a cuento porque recientemente fui contratado para impartir un curso que se relaciona con la prueba esa de Enlace (en donde salimos de la jodida) y para cuyos efectos se me brindó una capacitación, junto con maestros de varios estados, de manos de personal de la UPN, quienes se encargaron de diseñar el diplomado. Y no sé, pero yo pienso que deberíamos de centrarnos en estrategias didácticas y en recursos para la enseñanza, pero en lugar de eso, el diplomado se trata de leer montones de textos que hablan sobre la importancia de enseñar a leer y a escribir, y lo satisfactorio que es para un maestro que las cosas salgan bien. Algo así como pretender que el maestro "se de cuenta" de lo importante que es su trabajo y que a partir de ese momento, en la mejor aplicación del método Hitchcock, comience a enseñar bien.

Y mira que esa concepción del desarrollo de competencias no es privativa de la capacitación y la actualización docente; también a nivel formación inicial es obvio que quienes tienen la sartén por el mango mantienen una relación fetichista con los textos, al grado que la mayor parte de las "sugerencias metodológicas" son del tipo: leer-haceralgoconloleído.

No es que yo tenga algo contra la lectura; al contrario, coincido en que una de las principales limitantes para el desarrollo de la educación es la falta de hábitos lectores, y particularmente la falta de disposición para usar la lectura como herramienta para el mejoramiento profesional; el problema es que no se puede tomar a la lectura como la panacea cultural: no lo es. Lo ilustro de esta manera: un médico especialista en riñones, por ejemplo, encontrará muy ilustrativo un texto sobre investigaciones recientes en el tratamiento de dolencias renales: sólo a partir de que cuenta con los conocimientos y experiencias (amén de la formación) que le permiten interpretar y otorgar un sentido al contenido del texto.

En el caso de docentes que han fracasado al educar a unos alumnos es de esperarse que carezcan de herramientas para la comprensión e interpretación de textos especializados (aunque a los expertos con doctorado en educación les parezcan simplísimos); en cuanto a los aspirantes a docentes... bueno: hay algo que se llama formación inicial, y es ahí donde resulta fundamental la presencia de expertos como formadores; y esos expertos se dedican a explicar y moldear el conocimiento de técnicas y recursos para la enseñanza.

No sé si me explico: Creo que no es bueno poner las carretas delante de los caballos.

Podemos disfrutar una película de Hitchcock, o de nuestro realizador favorito, pero no podemos asumir que los métodos de la ficción son aplicables a la realidad.

O no avanzamos.

domingo, 29 de julio de 2007

Información y cultura

Al leer el periódico el día de hoy, he llegado a la conclusión de que existen dos tipos principales de periodistas: los cultos y los informados; ambos tipos poseen adscritos capaces de generar textos disfrutables y, en mayor o menor medida, reveladores. Llamo informado al periodista que es lector y perseguidor insaciable de lo actual, lo moderno y lo inminente; habitualmente ubicados en el campo de la divulgación y la crítica, son lo que se llama "hombres (o mujeres) de su tiempo".

Un ejemplo de periodista informado (el "tipo", me atrevería a decir) es Luis González de Alba, quien hoy hace una reflexión estilo centón a partir de textos de Sagan. Me llama la atención una cita en particular:
La seudociencia se diferencia de la ciencia equivocada. La ciencia aprovecha sus errores, cortándolos uno a uno. Las falsas conclusiones se desechan con el tiempo [...] La seudociencia hace exactamente lo contrario: sus hipótesis son invulnerables a cualquier experimento que ofrezca rebatirlas, de ahí que ni siquiera en principio puedan ser invalidadas (págs. 20.21).
Y me llama la atención porque me permite reconocer la forma en que opera la "burda mafia" que se ha apoderado de la Normal Superior. A falta de conocimientos firmes que les permitan controlar académicamente a la Institución (el control político ya lo tienen, la administración está inutilizada, y la academia sería el último bastión de la crítica y la razón), a falta de conocimientos, decía, se han dedicado a establecer ridículas reglas de trabajo "académico" fundamentadas en una cantidad limitada de textos interpretados de manera que sólo puedo calificar de sui generis. Estos torpes principios de actuación son planteados como incuestionables y deben ser acatados por quien aspire a trabajar en la Modalidad Mixta, donde se labora por contrato.

La consecuencia natural de esta forma de actuar de la burda mafia ha sido la retirada cada vez más evidente y sensible de los docentes de experiencia en la Modalidad Mixta, dejando la formación de nuevas generaciones de docentes en manos de inexpertos que, en su mayoría, son "orientados" en su actuación por "asesores" de cheque y de papel que suelen carecer de los conocimientos y las experiencias necesarios para cumplir una función tan estratégica. Eso sí, todos dan la impresión de trabajar mucho; lo cual me lleva a retomar mi reflexión inicial.

El segundo tipo de periodista, el culto, es el hombre que cuenta con una amplia experiencia de la vida en sociedad, conoce el pasado y el presente no sólo de su entorno, sino también de diferentes culturas y sociedades. Ávido lector de textos literarios es capaz de interpretar los fenómenos contemporáneos en relación con los ya ocurridos en otros tiempos y espacios. Sus principales espacios de desempeño son la crónica interpretativa, la crítica y la reflexión.

El día de hoy he leído a Arturo Pérez-Reverte, a quien considero un periodista culto además de ser escritor, y hace una interesante reflexión sobre la utilidad social de retomar la literatura clásica infantil para contribuir a la formación de los nuevos ciudadanos "Para que se vacunen, vaya. O empiecen a hacerlo. Y me refiero a la vida de verdad: la vida real".

Ejemplifica su punto de vista exponiendo el valor alegórico del cuento "El traje nuevo del emperador" en relación con lo que ocurre en muchos sistemas políticos actuales. Para aquel que, atrapado por lo contemporáneo, desconoce el cuento, le explico: Se trata de un emperador fatuo que es timado por unos pillos que le hacen creer que pueden elaborar una tela mágica que será invisible "para aquél indigno de ocupar un puesto en la corte" (versiones subsecuentes lo vuelven invisible para los torpes o para los ignorantes). Por supuesto que todos, incluyendo al emperador, fingen ver lo que no existe: los que tienen puesto para no perderle, y los que no le tienen para no evidenciar que su exclusión es merecida. Después de esquilmar una cantidad considerable del erario, la "tela" se usa para elaborar un traje de gala que será lucido públicamente. Cito:
Por fin, el día del estreno del traje nuevo, el emperata sale a la calle en solemne procesión, llevándole la cola los cortesanos y pelotilleros de plantilla; y todos los súbditos, faltaría más, por aquello de qué dirán y el no vayan a creer que yo, etcétera, se deshacen en elogios y alabanzas del traje, poniéndolo de sublime para arriba, sin que nadie se atreva a reconocer que no ve un carajo

Y bueno, como decía anteriormente, así es como funcionan las cosas en la Mixta de la ENS y así es como la Dirección aspira a que funcionen en la Modalidad Escolarizada. Los buenos son los que aplauden a todo lo que se hace desde el recinto imperial y todo mundo dice que ve el traje para no perder las muchas o pocas prerrogativas que tiene. Las muy alabadas reuniones de academia, en las que he participado suficientes veces como para saber de qué hablo, son meras simulaciones de trabajo, donde se cumple con un número establecido de "horas nalga" llenando formatos inútiles que corresponden a los "lineamientos de trabajo académico" que mencioné anteriormente. Las cacareadas evaluaciones y cursos de capacitación son otros desvergonzados fraudes, inventados por la burda mafia, que no pasarían un mínimo control de calidad. Pero todo mundo aplaude. Mientras no les quiten sus puestos seguirán diciendo que el traje es divino... aunque el emperador ande en pelotas.

Y que se joda la educación.

Las direcciones de las editoriales citadas son:
Del texto de González de Alba:
http://www.milenio.com/monterrey/milenio/firma.php?id=537381
Del texto de Pérez-Reverte:
http://www.milenio.com/monterrey/milenio/firma.php?id=537390

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