- Información obtenida en fuentes documentales, la cual se puede citar textualmente, o bien presentarse en resumen o a manera de paráfrasis. En cualquiera de los casos, es importante que se ofrezca referencia del origen de la información en el cuerpo del texto, al margen de la posibilidad de presentar al final del escrito una lista de fuentes empleadas. No hay que confundir la honesta necesidad de reconocer al autor de las ideas que utilizamos, con el obsesivo requerimiento de utilizar un formato específico para referir fuentes (llámese APA, MLA o ISO): son dos cosas distintas.
- ·Experiencias personales, en cuyo caso es importante señalar que tal es el origen de lo que se informa, por medio de expresiones como “en lo personal, yo viví…”, “en x ocasión, tuve la oportunidad de observar que…”, “a lo largo de mi experiencia personal he observado que…”
- Dichos o declaraciones de personas que han hablado sobre el tema, los cuales deben ser lo más fieles posible a las expresiones originales (de preferencia como citas textuales) e ir contextualizadas (cuándo, dónde o por qué lo dijo): “de acuerdo a lo que ha expuesto Carlos Lomas en su conferencia Literatura y sexismo, en el reciente Coloquio sobre enseñanza de la lengua…”, “como solía decir el maestro Ismael Vidales cuando nos dictó la clase de Filosofía de la Educación, allá por los años 90…"
- Narraciones ejemplificadoras o anecdóticas en relación con la idea que se expone. Suele tratarse de pequeños episodios ya documentados de experiencias vividas por personajes históricos o relevantes para la cultura contemporánea: “Se cuenta que en una ocasión, estando tal personaje en tal situación…”
- Explicaciones que despliegan el sentido de la idea, ya sea por revisión de los conceptos que la componen o por descripción de las relaciones que se establecen entre tales conceptos. Se puede recurrir a reformulaciones, ejemplificaciones, metáforas, analogías o imágenes (imagínate que…); todas ellas surgidas de la experiencia de quien redacta.
martes, 22 de septiembre de 2015
Cómo redactar un párrafo explicativo
martes, 28 de abril de 2009
AVISOS PARA TRABAJADORES DE LA ENSMSG
- Se pospone el desfile del Día del Trabajo hasta nuevo aviso.
- El pago de la segunda quincena se realizará de forma normal el día 30 de abril a partir de las 8:10, y sólo hasta las 17:00 horas.
- Se pospone hasta nuevo aviso la celebración del Día de las Madres para trabajadoras de la ENSMSG.
miércoles, 22 de abril de 2009
Día Internacional del Libro
¿Qué libro estás leyendo? ¿Qué libro recomiendas? Para los maestros es una oportunidad y un pretexto excelente de leer algo con los alumnos. Los alumnos siempre son niños que disfrutan de los cuentos, no importa si tienen 4 o 44 años. Basta con estar sentado en un pupitre para quedar atrapado por la ensoñación de la lectura de un rico texto leído con amor; con amor al texto, a la lectura y al acto de compartir el placer de la lectura.
Recuerdo de manera muy especial, el día de hoy, mis escarceos con los libros. Los primeros, las novelitas de bolsillo de editorial Bruguera que mi padre escondía inútilmente bajo llave, y a los que yo, cual Lazarillo contemporáneo, me ingeniaba para llegar a través de una rendija, tomando uno tras otro para llenarme de la fantasía de intrépidos aventureros espaciales que siempre castigaban al villano y se quedaban con la chica que, sin importar su planeta de origen, tenía siempre una figura esbelta y atlética y, por supuesto, unas tetas espectaculares. Y así, haciéndome valer de mi ingenio para agenciarme aquello que se me quería vedar, viví la fantasía de los siete a los doce años, tiempo que llegado bastó para que nadie considerase necesario seguirme ocultando el tesoro al que ya estaba yo tan habituado. En ese tiempo me familiaricé con nombres de escritores (muchos de ellos seudónimos de escritores que se avergonzaban de la autoría de esos pulps) como Clark Carrados, Peter Kapra, E. E. Doc. Smith, pero también Edgar Rice Burroughs, Isaac Asimov, Julio Verne.
Luego fue la mala conducta. Era yo tan desordenado como estudiante de sexto grado de primaria, que mi maestro Pablo, profesor de matemáticas en secundaría según sabría después, encontró que la mejor forma de disciplinarme era obligarme a trabajar horas extra. Para ello me citaba en su casa, donde tenía que hace cosas como revisar exámenes, transcribir evaluaciones o contestar laboratorios. Terminaba yo mi jornada escolar, iba a casa a comer, y a las tres de la tarde tenía que estar en casa de mi profesor, listo para cubrir no recuerdo cuántas horas de trabajo. Pero era yo tan eficiente para cumplir con mis deberes, que habitualmente me quedaba mucho tiempo para deambular por la biblioteca de mi profesor ¡y qué biblioteca!
Para mí, acostumbrado a unos cuantos libros en un par de estantes de una vitrina, esos muros llenos de libros nuevecitos, olorosos a tinta, primorosamente encuadernados, eran un mundo aparte. Comencé leyéndolos a escondidas (mi papá me había enseñado, cuando me regaló un librote de astronomía, que debía lavarme las manos antes de abrir un libro, y ese ritual lo practicaba cada momento que tomaba los libros de mi maestro; sobre todo para que no se diera cuenta de que los estaba agarrando), con el tiempo, la discreción se volvió innecesaria, pues se me autorizó, no sólo a leerlos, sino a llevar conmigo los libros para continuar leyendo en casa.
En esos meses me involucré en un frenesí de leticia en torno a la lectura: Los tres mosqueteros, El conde de Montecristo, Ivannhoe, La isla del tesoro, Robin Hood, La metamorfosis, El extranjero, El Principito, La vuelta al mundo en 80 días... sé que fueron más, pero ahora sólo recuerdo esos. Al terminar el ciclo escolar estaba yo desesperado por continuar leyendo, así que comencé a tomar los libros que antes había ignorado en casa: Así hablaba Zaratustra, El Loco, La biblia, El mono desnudo, La huella del dios, y algunos otros menos memorables.
La secundaria me brindó nuevas oportunidades de lectura en varias ocasiones, pero tengo que mencionar de forma especial las vendimias que organizaban algunos libreros, que por unos cuantos pesos nos permitían acceder a verdaderas joyas. Ahí compré y leí Quo Vadis, Los entremeses de Cervantes, Las novelas ejemplares, Los pasos de Lope de Rueda, Juan Salvador Gaviota, Ben Hur, El Lazarillo de Tormes, El retrato de Dorian Grey, La importancia de llamarse Ernesto, El abanico de lady Windermere (me encantaba Wilde), mis primeras aventuras de Sherlok Holmes, incluyendo algunos pastiches, y muchos otros que circulaban de mano en mano por parte de una pequeña comunidad de compañeros que comprábamos y compartíamos libros.
Leí libros desde los siete años, y seguí leyendo cuando estaba en la secundaria. Tenía compañeros y compañeras que leían libros. Los adolescentes sí leen, y este Día Internacional del Libro es un buen momento para atrapar nuevos creyentes de la lectura.
Debo confesar, sin embargo, con vergüenza: nunca he leído El Quijote.
domingo, 19 de octubre de 2008
Herramientas para la web 2.0 educativa
Algunas de las herramientas que se mencionan te deben resultar familiares. Personalmente encuentro algunas que no me dan la menor idea de uso. Ya lo estaremos probando y comentando.
(Me pregunto si podrán verse desde la ENSMSG. Ya ves: bloquean todo lo que desconocen o les molesta)
domingo, 12 de octubre de 2008
Competencias para la vida ¿o una vida compitiendo?
Me molestó mucho que se hiciera tanto montaje sin que se abrieran los espacios reales para el diálogo y la búsqueda de consensos, que finalmente es lo que se pretende en un congreso de verdad. Me pareció mal que llenaran las conferencias con maestros de primaria, secundaria, directores, etc., cuando los asistentes debieron ser los docentes de las formadoras de la región, quienes asistimos sólo en una proporción muy restringida, pues las invitaciones se repartieron con criterios que sólo Pérez Ontiveros (el encargado de las Normales) conoce... o tal vez ni siquiera él.
Por supuesto que siempre es valioso escuchar las experiencias de personas que han logrado algún avance en esta tarea, pero cuando, según resultó evidente en este evento, no hay criterios académicos en la selección de los materiales que se presentan, ocurren cosas como las que presenciamos en situaciones en que las personas que realmente tenían algo que compartir tuvieron que reducir su participación a tiempos muy limitados para cederles el espacio a pedantones que se llenaban la boca con el "YO" y que ni siquiera tenían la cortesía de limitar sus intervenciones. De hecho, una constante que identifiqué fue la siguiente: Hablan más quienes tienen menos qué decir.
Finalmente, creo que cada quien, entre sus propias filias y fobias, encontró algo rescatable en el show. En mi caso, encontré sumamente interesante y reveladora la brevísima particiáción del Dr. Sergio Arzola, de la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien de forma simple y con un lenguaje sencillo nos explicó el sentido que tiene formar docentes en competencias a través de un enfoque por competencias. El martes 23 por la tarde tuve la oportunidad de participar en una conversación más cercana con él, pues visitó nuestra Normal y mi directora Lety (por eso la quiero) me invitó a participar en la reunión a la que finalmente asistimos 6 o 7 personas que tuvimos la oportunidad de conocer más sobre este académico y sus ideas.
Algo que me quedó muy claro es que actualmente nuestro sistema educativo (en México) se debate entre dos concepciones opuestas del sentido que tiene educar por competencias, pues coexisten una visión pragmática sustentada en el pensamiento neoliberal (que es la promovida por la OCDE) y una visión humanista que se mueve en el marco de un pensamiento social demócrata (con todos los matices ecologistas, libertarios y de combate al hambre y a la pobreza que se le puedan conceder). Tal pareciera que mientras los dueños del capital quieren trabajadores competentes, los intelectuales contemporáneos optan por ciudadanos competentes; aunque a final de cuentas las diferencias tienen mucho de ambigüedad. Lo más terrible y confuso es que ambos enfoques comparten muchos principios teóricos, situación que sólo contribuye a enrarecer el panorama y dificulta la toma de decisiones.
Una revisión somera del perfil de egreso de la Licenciatura en Educación Secundaria nos permite reconocer un enfoque social en la definición de competencias esperadas; sin embargo, al revisar los criterios y los métodos que se aplican en la evaluación de los estudiantes (Seguimiento y evaluación, en la Red Normalista), se puede observar la prelavencia del enfoque utilitario del aprendizaje.
Un primer paso para clarificar un poco el panorama puede ser la revisión y discusión de la obra de Philippe Perrenoud, uno de los autores más recomendados por el Dr. Arzola y que desde hace cuatro años se ha venido integrando al campo teórico que da sustento a la reforma educativa en nuestro país. Me gusta una advertencia que hace Perrenoud en uno de sus textos: "nada tengo que decir a quienes quieren profesores elitistas o ejecutantes dóciles".
Actualmente es posible encontrar varias de sus obras en el mercado mexicano (y la Feria del Libro puede ser un buen lugar para adquirirlas), como Diez nuevas competencias para enseñar (Graó), Desarrollar la práctica reflexiva en el oficio de enseñar (Graó), y Construir competencias desde la escuela (J C SÁEZ, éste es chileno). Pero también hay acceso a algunas de sus obras en línea (aunque la mayoría de ellas están en francés) en su web personal: http://www.unige.ch/fapse/SSE/teachers/perrenoud/php.html.
Aquí están los links a dos de sus textos en español (la web es compleja y con un sistema de catalogación muy obsoleto): Formación de docentes en el siglo XXI, y Aprender en la escuela a través de proyectos: ¿por qué?, ¿cómo?.
Por supuesto que los textos no son mágicos. He vivido la experiencia de ver cómo una excelente idea, claramente planteadaen algún texto, es torpemente tergiversada para ser usada como sustento de prácticas reprobables: no por mala voluntad sino por falta de alcances. Para evitar que eso ocurra, la única vacuna es la lectura analítica compartida y el diálogo académico responsable.
Un IQ superior al de un plátano también ayuda.
sábado, 13 de septiembre de 2008
La otra casa del otro Asterión (y que Borges me perdone)

Soy el Asterión, y esta es mi casa. Acepto sin reservas las acusaciones de soberbio y de bruto que mis detractores puedan dedicarme; y sin embargo rechazo aquellas que ponen en duda mi magnificencia y mi generosidad. Es falso que mi casa es un sitio de perdición reservado para iniciados; sus puertas, que sin ser infinitas son amplias, permiten la entrada a cualquiera que exprese el honesto deseo de recibir la bendición de mi sabiduría. Mienten quienes afirman que mi casa es igual a otras tantas que existen por las Antiguas Tierras del Fierro, en los Purísima Tierra, o en la Tierra de Cítricos: mi casa es única y, aunque aquellas han tratado de imitarle, no hay forma de repetir la opulencia y el dispendio que el visitante puede gozar en mi lar. Tampoco es cierto que no me atrevo a salir a presentar mi conocimiento ante los demás. Es sólamente que no me gusta participar en congresos ni andar humillando a la gente con mi sabiduría. Si quieren les mando choferes y edecanes para su congresito. No en vano es una corte de reinas la que me ha hecho lo que soy, y no me puedo confundir con el vulgo. El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda transmitir a otros hombres. Hasta la fecha no tengo la menor idea sobre qué es la comprensión lectora y estoy convencido de que la única verdad del mundo está en mi casa y en la sacra doctrina del sabio Marzano, que tan noblemente su testaferra de la Leyva me ha predicado. Sé que la verdad está en un Documento que algún día alguien será capaz de contruir. Sé que mi madre se creía y se sigue creyendo reina, y que mi padre fue un búfalo salvaje.
Por lo restringido de mi conocimiento, sin embargo, a veces me aburro.
Claro que no me faltan distracciones. Me gusta andar haciéndome pendejo por los múltiples pasillos, recovecos y escalas con que mis servidores han llenado mi casa. No se me oculta que han aprovechado para engordar sus propios bolsillos, pero eso es poco importante ante el fasto y el oropel. A veces doy vueltas y vueltas hasta marearme, o me pongo a inventar programas de tutorías, de evaluación, o de mejoramiento institucional, y termino igual de mareado y sin llegar a ningún lado. Después de que me levanto de mi mareo, encuentro otra puerta, otro recoveco u otro espacio por donde deambular. Otro juego que disfruto es el de tratar de partirle la madre al otro Asterión, el que seguramente surge de la falta de un enemigo político al frente. Entonces divido mi personalidad y me lío a golpes, insultos y descalificaciones a mí mismo hasta terminar con todo el hocico sangrado, como el caballo de José Alfredo. En ocasiones he tratado de usar Internet, pero me lo tienen con acceso restringido los bastarditos de mi Padre Bufalín.

Son catorce (son infinitos) los recintos, pasillos y escaleras el lugar en el que habito. Mi casa es el único mundo que importa. Dos veces cada año, entran a mi casa hombres y mujeres jóvenes para que yo les libere de todo mal. Veo sus altos promedios, y corro alegremente a partirles en pedazos las esperanzas, la sabiduría, las ilusiones y la vocación. Juego con ellos por cuatro ciclos hasta que no quedan más que despojos desesperanzados que mando al mundo con los ojos en blanco y con las mentes sorbidas para repetir el evangelio de mis madres entre los catorce (infinitos) hijos del hombre. Supe que pensaban mandar a Teseo para hacerme la competencia desde su propia casa, pero mis madres ya se están arreglando con mi hermana Ariadna para tenderle un cuatro junto con una banda nueva de Doctores de la Ley, y mandarlo mucho a la conch'esu mare.
Al término de sexenio la nueva casa de adiestramiento brilló. No quedaba ni un resto de conocimiento en la casa de Asterión.
--Ariadna --dijo Teseo, --Se me hace que mejor dejamos que el Minotauro se acabe sólo.
viernes, 15 de febrero de 2008
Más de lo que ves
Suponiendo que los leíste todos, ¿cuántos nombres te suenan familiares?, ¿conoces sus obras?, ¿qué putas es "pintores nahua Alto Balsas Guerrero"? (se trata de contestar sin wikipedia). Partiendo del supuesto de que somos personas de cultura estándar, y que nuestras respuestas son similares -incluso superiores- a las que puede dar el grueso de la población, dime qué opinión te merece la declaración de la Secretaria de Educación, Josefina Vazpor Mota:
«A través de este galardón, señaló Vázquez Mota, "se persigue estimular el desarrollo de la vocación científica y artística desde los primeros años de vida, así como convocar a la comunidad educativa, maestros, padres de familia, sector empresarial, artístico y científico a sumarse a esta transformación del país".»
Personalmente, a mí me parece una muestra suprema de la estupidez demagógica que un burócrata ineficiente puede llegar a ejercer. Te lo muestro:
Es una falacia cuando afirma que con ese premio se persigue "estimular el desarrollo de la vocación científica y artística desde los primeros años de vida", pues: a) ningún premiado es joven; b) ni los niños ni los jóvenes tienen participación o conocimiento del proceso, criterios u obras de los galardonados; c) las obras de quienes han recibido anteriormente el premio, ni han sido difundidas entre los escolares ni poseen las características para formar parte de los contenidos escolares; d) los galardonados nunca han participado, ni lo harán ahora, en campañas o acciones oficiales para promoción de la ciencia o las artes; de tal forma que no existe ninguna relación directa entre el hecho de que una persona desconocida reciba un premio por una obra desconocida (para los jóvenes), con el desarrollo de las vocaciones infantiles o juveniles.
Es una falacia cuando afirma que con ese premio se persigue "convocar a la comunidad educativa, maestros, padres de familia, sector empresarial, artístico y científico a sumarse a esta transformación del país", pues, asumiendo como cierta la información de que la afirmación alude al compromiso para transformar la educación del país, los sectores mencionado no son convocados de forma efectiva para la asignación de los premios; aparte de los premiados, no se justifica por qué el resto de la sociedad estaría interesada en participar en dicha transformación a partir de la entrega de los premios; y finalmente, "transformación" es un término completamente ambiguo que no significa nada concreto y que ha formado parte del caló oficialista desde hace más de cien años.
¿Transformar qué? ¿Contenidos? ¿Prácticas? ¿Instalaciones? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Para qué? Y no se trata de que cada quien intuya las respuestas. Al menos en el Programa Sectorial (más jerga) no se aclara nada (fortalecer, vincular, apoyar, incrementar, bla, bla. Ya te platicaré de ese Programa que plantea propósitos de calidad y pretende evaluarlos con indicadores de cantidad).
O sea que la bruta habla por hablar y adorna su discurso con los lugares comunes de siempre y de paso deja evidencia de que no tiene un plan claro para sacar adelante la pobre situación educativa del país; y está exclusivamente empeñada en evaluar lo que no se sabe enseñar. Y Felipe Calderón no la va a remover, sólo porque es su aliada, no porque sea eficiente. Total que una mafiosa y una pendeja nos tienen copados y condenados a la mediocridad educativa nacional.
Dios mío, hazla inteligente por favor.
viernes, 24 de agosto de 2007
Color "olach"
-¿Un qué, profesor?
-Un collage (enfatizando, por supuesto, la pronunciación a la francesa)... lo voy a escribir (lo escribo).
-¿De lo que yo quiera, profe?
-De lo que quieras, menos de viejas o viejos encuerados. Tampoco "gore" (al menos uno puso cara de decepción; malo el cuento).
-¿Qué es gore?
-Sangre y tripas...
También les indiqué que en la contraportada deberían incluir un texto breve de su agrado. Al momento de la revisión hubo de todo, pero sobre todo composiciones con jugadores y símbolos del equipo de futbol de los Tigres de la UANL. Igualmente, entre los textos más repetidos se encuentran los cantos relacionados con ese equipo.
Como siempre, algunos alumnos no cumplieron con la asignación. Causas y pretextos sobran, pero hubo uno que me pareció particularmente memorable:
El que sigue... Yo, maestro, no la traje. ¿Cómo te llamas? Christian, maestro. ¿Por qué no la trajiste? Porque mi mamá fue a la papelería y le dijeron que no conocían ningún color olach...
-¿Qué no conocían qué...?
-Es que mi mamá fue a la papelería a comprar las cosas para la escuela, y yo le había dicho que usted encargó que forráramos la libreta de color olach. Pero el señor de la papelería le preguntó que qué color era ese; que no tenían ningún color olach. Por eso no la traje.
-Christian...
-¿Qué?
-Vete a sentar, por favor...
Como maestro de español en secundaria, procuro estimular la creatividad y el respeto a la individualidad de mis alumnos... pero a veces me doy contra la pared.
Al menos no le vendieron papel para envolver regalos.
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jueves, 23 de agosto de 2007
¿H4BL45 E5P4Ñ0L?
Los maestros, “más débiles” en matemáticas y españolEn este punto no me es posible seguir sosteniendo que las cosas se están haciendo mal solamente en la escuela donde trabajo. Hay evidencias de que la baja en la calidad docente es un fenómeno nacional, entonces hay que replantearse las preguntas que dan origen a la crítica: ¿Qué está provocando la baja de la calidad de los docentes? ¿A quién interesa que el nivel educativo se mantenga bajo en el país? (o, en su defecto ¿Quién está usando a la educación para fines personales que considera más importantes que la calidad educativa?), ¿Qué se debe hacer para abatir el rezago educativo?
Nurit Martínez
El Universal
Jueves 23 de agosto de 2007
Jorge Santibáñez, director de la Unidad de Planeación de la SEP, dijo que con base en la Prueba Enlace se identificó que matemáticas y español son las “mayores debilidades” académicas de los maestros.
Entre los resultados del examen, que hoy se presentarán, se detectó que 12 mil 800 maestros de 130 mil escuelas están en condiciones de “vulnerabilidad y debilidad” en su formación en esas asignaturas.
El número de profesores que resultaron con deficiencias equivale al total de maestros de primaria en Baja California.
En entrevista con este diario Santibáñez dijo que la SEP creará un programa de capacitación para profesores en esas disciplinas.
En cuanto a los alumnos evaluados, entre 7 y 8% de un total de 11.5 millones de estudiantes de educación básica lograron resultados “muy satisfactorios”
Difícilmente encontraremos las respuestas exactas a estos planteamientos en una sociedad tan políticamente mediatizada como la nuestra. La mediocridad no es patrimonio de la educación ni de nuestra generación; se trata de una construcción sistémica y sistemática que ha avanzado y crecido pese a las voces de alerta que en distintos momentos se han alzado (mercantiles mamadas "moderatenses" al margen).
¿Esperamos a que venga el "disparo de nieve" que lo limpie todo, o comenzamos a hacer cada quien lo suyo?
http://www.eluniversal.com.mx/nacion/153542.html
lunes, 20 de agosto de 2007
¿Para quién escribes?
La diferencia fundamental, por supuesto, es la cantidad de lectores; mientras que los textos de William se difunden entre miles de lectores, los míos apenas llegan a un par de decenas. De tal manera que es sabido que una idea expresada por Guillermo será difundida y comentada en amplios círculos de reflexión y crítica; sus ideas serán (de hecho son) largamente glosadas y repetidas; y ese es un tipo de cosas que disgusta ampliamente al poder, y en un contexto de tanta difusión a nadie extraña la reacción que, si bien es vista como represión y abuso de poder (o de autoridad según sea el caso), es esperada.
Otra diferencia es el destinatario de los textos. Mientras que mi amigo Willy (previamente liberado, por supuesto) escribe pensando en un amplio auditorio, ante el que posteriormente promociona la aparición del nuevo y esperado producto cuyas características, como la fórmula tradicional de la Coca Cola, no pueden variar mucho (o la patria, sus amigos y Doña Tota la de las gorditas os lo demande); yo escribo para apenas un par de conocidos y otro par de desconocidos cuya atención difícilmente tengo garantizada más allá de la tercera línea. Esta circunstancia me proporciona una libertad de acción y de vociferación muy cómodas.
Mis textos son leídos únicamente por mis amigos (no me tolerarían de otra manera). Si alguien más lee lo que escribo, lo hace bajo su riesgo y por su propia voluntad y, como nadie le obliga a entrar, no tiene derecho a sentirse ofendido. Existe, sin embargo, la opción de disentir. Si alguien no está de acuerdo con lo que escribo, lo puede manifestar públicamente en forma abierta o anónima. Es una de las bellezas de la www2; que podemos comunicarnos más, mejor, y en forma más democrática.
Finalmente, Guillermo, en tanto figura literaria, tiene la obligación moral de convertirse en un personaje polémico que permita posteriormente la configuración de una biografía sabrosa; yo... apenas sí soy uno de tantos grafógrafos cibernéticos. Así que, a pagar la cuota de la posteridad, mi querido Memo.
O como decía Gila: "¡Qué se ponga!".
martes, 31 de julio de 2007
Flashback 1
"Resulta que me dio mucha risa y, debo confesar, incluso se me movió un poco la ternura, con los estudiantes de la Normal Superior (la nuestra) que en días pasados han intentado hacer uso de la biblioteca para hacer sus tareas y trabajos de fin de curso. Y es que los inocentes no se dieron cuenta de que ese espacio lo tenemos dedicado últimamente a fines más elevados e importantes que su simple e intrascendente preparación académica.La dirección de la Institución, preocupada por mejorar la calidad del servicio educativo y formativo que se brinda en esta escuela, ha organizado una serie de reuniones con los diferentes colegios y sectores con el fin de darles a conocer, e invitarlos a participar, en el PROMIN, que es un programa nacional para el mejoramiento de las escuelas normales en todo el país. Se trata, más o menos, de preparar unos buenos programas que demuestren (al menos en el papel) que estamos mejorando el nivel académico y de servicio. Si todo queda bien nos van a apoyar con una buena lana que nos permitirá seguir inaugurando espacios y hacer mejores y más cómodas oficinas; también es posible, sólo posible, que se arreglen algunas aulas y se compre algo de mobiliario escolar como lo han hecho en la Secundaria 10 sin ningún programa nacional; pero no lo den por hecho.
Es cierto que en el proceso se tienen que tomar algunas decisiones como suspender clases y cerrar espacios de servicio; pero los estudiantes tienen que entender que hay prioridades y que nadie les manda dejar las tareas para hacerlas en la escuela; en todo caso, si necesitan libros cómprenlos; si quieren estudiar, pues estudien, ¿quién los detiene?"
¿Qué ha cambiado desde entonces aparte del nombre del programa y de la directora?, ¿que ahora se aprovechan los recursos para fabricar currículos en eventos internacionales?
¿Cómo ha mejorado la calidad del servicio que presta nuestra institución a la sociedad? Creo que no se midió entonces; tampoco se ha evaluado ahora.
No cabe duda de que recordar es volver a vivir.
miércoles, 4 de julio de 2007
¿Así o más surrealista?
Hace unos momentos me presenté en el área académica (así se llama el sector de la escuela donde se encuentran los responsables de la gestión escolar de nuestra normal) para tratar de entregar unos exámenes de regularización que los tres alumnos sustentantes reprobaron. Resulta que no había ninguna secretaria para recibirlos; aquí es donde yo no entiendo para qué carajos insisten en que alumnos y maestros acudamos desde temprano a la escuela si las áreas de servicio siguen abriendo a las cinco como desde hace 45 años. Ante la ausencia de secretarias me dirijo con el responsable inmediato superior: la jefa de docencia bipolar.
Déjame te explico. En mi escuela hay una jefatura de docencia que es ocupada simultáneamente por dos profesoras; esta rara situación se ha justificado diciendo que ambas tienen medio tiempo y el trabajo es de tiempo completo. Más extraño es que, a pesar del aparente inconveniente financiero, casi siempre están las dos juntas. Ignoro si se trata de la percepción de que con ambas no se completa una, o si, en una de esas extrañas relaciones simbióticas que se dan en la naturaleza, aunque están juntas usan alternadamente el cerebro de una mientras el otro descansa. El punto es que cuando llegué a la oficina, sólo había media jefa, es decir que sólo estaba una de ellas (sé que una se llama Gabriela y la otra Rocío, pero como todo el tiempo se lo han pasado juntas, ignoro cuál es cuál), y le pregunté que si debía de entregarle a ella...
Tiempo atrás estas cosas eran muy sencillas: el Coordinador de especialidad resolvía todo. En el nuevo afán de hacer notengolaputaideaqué, desaparecieron a los antiguos coordinadores y nombraron unas figuras monigotescas que nadie conoce, trata o respeta. Resulta que me dice la mencionada media jefa que tengo que entregarle a cada alumno el examen revisado y el acta donde digo que no acreditaron, para que se vayan a corretear al etéreo coordinador para que les firme... ¡¿Te das cuenta?! No es que sea desconfiado, pero hay ciertos límites de procedimiento sobre los que la gente de la Administración Legítima, Legal y Ampliada no tiene la menor idea.
Me voy porque tengo que averiguar quién es el susodicho coordinador y arrancarle una firma. A ver si no me la niega por no ser alumno.
