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martes, 28 de abril de 2009

AVISOS PARA TRABAJADORES DE LA ENSMSG

Canal Notasdelfer, al servicio de la comunidad, informa:
  1. Se pospone el desfile del Día del Trabajo hasta nuevo aviso.
  2. El pago de la segunda quincena se realizará de forma normal el día 30 de abril a partir de las 8:10, y sólo hasta las 17:00 horas.
  3. Se pospone hasta nuevo aviso la celebración del Día de las Madres para trabajadoras de la ENSMSG.
Favor de difundir esta información

viernes, 17 de abril de 2009

Círculos de lectura

La tarea del acompañamiento lector sólo puede ser producto de condiciones muy específicas: conocer el tema, conocer el texto, y contar con un planteamiento metodológico de aproximación. Estoy convencido de que sin tales condiciones cualquier esfuerzo por promover la discusión académica en torno a los textos resultará improductivo.

En ese contexto, semanas atrás presenté un planteamiento metodológico para el acompañamiento lector, del cual se espera que se desprenda una dinámica de trabajo entre pares a nivel de academias en la ENSMSG. Tengo que reconocer que la convocatoria ha fracasado hasta ahora, pues de un grupo de más de 20 maestros, apenas sí he logrado interesar a 4 en el trabajo. Por supuesto que no me voy a dar por vencido y comenzaré con un trabajo de guerrilla para tratar de involucrar a la mayor cantidad posible de docentes en este proyecto. Si todo sale bien, espero que el próximo semestre se pueda iniciar realmente con este tipo de actividades.

Por vía de mientras, y como otra de mis convicciones es que las propuestas de trabajo no son patrimonio de minorías (al menos no las que yo elaboro), te dejo la presentación del planteamiento. Espero que te pueda ser útil.

circulos_de_lectura01 circulos_de_lectura01
Propuesta de metodología para orientar el trabajo académico de círculos de lectura.

Por supuesto, quedo a tus órdenes para cualquier aclaración o explicación.

jueves, 26 de febrero de 2009

¿Y por qué no te dejaste madrear?

Ayer estuve un rato en la normal celebrando la paranoia del poder (y de verdad que lo estaba celebrando), viendo a decenas de trabajadores que no sabían bien a bien qué iba a pasar en el epílogo de un proceso que de democrático tuvo sólo el discurso. En esas estaba cuando abruptamente hizo su irrupción en la charla y guazanga una compañera decuyonombrenoestoydispuestoaacordarme para increparme con toda la rabia de sus vísceras: "¿y por qué no hiciste tu propia planilla en vez de estarte riendo?"

Claro que no quise entrar en polémica con una persona que en otras circunstancias había llegado a despertar mi afecto y mi simpatía. Menos ante la pobre lectura que hizo de mis actos, por muchas razones: la broma no era con ella, yo no simpatizo con ninguna "planilla", y en todo caso sería una estupidez pretender participar en un juego democrático en un ambiente donde tal situación es imposible.

No. Lo siento, pero no estoy dispuesto a hacerla de patiño en un tongo donde los dados están cargados con mucha anticipación. Y aunque creo que muchos aspirantes a verdugos se quedaron con ganas de hacer correr sangre, estoy harto convencido de que ya encontrarán suficientes víctimas entre sus propios aliados.

Lo que no entendió mi iracunda colega es que su actitud valida mi crítica a los procedimientos, pues pone en evidencia lo que tanto he señalado: no hay tolerancia, no hay democracia, no hay espíritu de apertura. Lo que ella no sabe es que tengo más amigos al interior de ese grupo que tan orgullosamente llama "nuestra planilla" (¡Era "LA planilla"; la única!) que fuera de ella, y la mayoría de ellos están conscientes de mi rechazo a los procedimientos políticos institucionalizados en la ENS. Y mi perspectiva no va a cambiar sólo porque ahora sienta simpatía personal por quienes están ahí, pues la ética no puede quedar supeditada al nivel de beneficio que obtenemos de los actos: ética y afecto son dos dimensiones bien diferenciadas de la sociedad contemporánea; lo contrario conlleva matices de retraso sociocultural.

En el fondo, sin embargo, conservo un alto grado de optimismo sobre el futuro, pues comparto la visión vigotskyana de que la solución a la crisis se engendra en la crisis misma, en la medida en que seamos capaces de identificarla como un fenómeno positivo. Rechazo, en cambio, la idea de que basta sentarse a ver las cosas pasar para que las transformaciones ocurran. En este momento hay demasiadas personas que sienten un alto nivel de gratificación en torno al estado de las cosas, independientemente de los logros reales en términos de progreso social o cultural; sumarse a dicha perspectiva no hace más que agregar tiempo a la disolución de la crisis que enfrenta actualmente nuestro pequeño pero complejo sistema. Alguien tiene que señalar los excesos.

Afirmó Ramos Lozano, refiriéndose al asunto del ISSTELEON, que "Mantenerse en posiciones cerradas y pretender humillar la dignidad del maestro, conduce, necesariamente, a un mal fin".

¿Por qué habría de ser diferente ahora?

lunes, 2 de febrero de 2009

Toto, presiento que ya no estamos en Kansas.

Y hoy el noble y el villano, el prohombre y el gusano, bailan y se dan la mano sin importarles la facha...

Estos son días para la conformidad.

Caminante, caminante, tú que escuchas mi cantar; deja el odio y ven conmigo...

No. No es Navidad.

Tú que recuerdas, quizá, a mi madre o a un amigo que ya no está, quiero que sepas que esta noche él te acompañará...

Es época de fraternidad.

Tú y yo somos uno mismo... ¡ouu-ou..!

Es tiempo de unidad.

El precio que me das por seguir a tu lado...

Es momento de negociar.

¡Somos amigos, amigos, amigos, amigos de verdad..!

Es época preelectoral.

jueves, 29 de enero de 2009

Simpsonianas

No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.
No debo de escribir chingaderas que pudieren incomodar a las buenas conciencias.

... ¿y de qué color son las buenas conciencias?

viernes, 12 de diciembre de 2008

Yo lo vi; yo estuve ahí

Acabo de leer el texto de Lucy sobre un triste episodio de desalojo que ocurrió ayer en la biblioteca para la realización de una junta. Y como yo fui uno de los testigos de todo lo que ocurrió, y como fui uno de los que no aceptaron la nada amable conminación para irnosachingaraotrolado, puedo contar otra parte de la misma historia; justamente la parte que explica la aprehensión de las instigadoras por actuar sin testigos ajenos a su ámbito de control...

Resulta que la dichosa junta era para explicarles a los asesores de practicantes (7o y 8o sem.) oooooootras nuevas reglas para la elaboración del mítico documento recepcional (decepcional, que le dicen los muchachos cuando se los rechazan por enésima ocasión), y de verdad que lo que presentaron es una evidencia muy clara de al menos dos circunstancias: falta de comprensión del currículum y falta de visión.

Ya te he comentado en otras ocasiones que ahí, en la ENSMSG, el documento recepcional se ha convertido en una especie de objeto de culto al que se le ponen más requisitos, procedimientos y trabas que a una tesis de maestría. Sin exagerar, he visto tesis de la escuela de graduados que tienen más fallos que los borradores rechazados a algunos estudiantes de licenciatura (francamente, yo me sigo preguntando si las personas que se ponen tan requisitosas para aprobar un documento serán capaces de escribir lo que solicitan; tengo al menos constancia de que una de ellas se pone muy demandante, pero no es capaz de redactar un texto con la mitad de la calidad que exige). El problema es que lejos de contar con un conjunto de normas estables de publicación, que de existir y estar registradas podrían convertirse en objeto de enseñanza, en nuestra escuela cambian las reglas cada año, generalmente a medida que avanza el curso, y habitualmente sin atenerse a criterios académicos o editoriales sólidos y consistentes. Digo, es evidente que la mayor parte de las propuestas son ocurrencias y visceralidades, porque la falta de lecturas, siempre lo he dicho, se nota más que el amor y el dinero.

Y las dos nuevas genialidades que más llamaron la atención del respetable fueron que, a partir de esta generación (nótese el carácter de improvisación que tiene la medida), quedan prohíbidas, en los documentos recepcionales, las citas mayores a cuarenta palabras (los bloques de citas) y el uso de información proveniente de Internet (aunque supongo que la proscripción es para toda información contenida en fuentes digitales)... ¡Hazme el chingado favor!

Colijo: Algunas personas abusan del citado y llenan muchas páginas con citas textuales, pero eso no es lo malo; lo malo es que se les exija que cumplan con un mínimo de páginas y no con un mínimo de argumentos o pruebas. Acepto: algunas personas aprovechan las facilidades que otorgan los textos digitalizados para hacer un ejercicio magistral del copy & paste, incluso hay quienes no cuidan la calidad de los textos que copian, pero eso no es lo malo; lo malo es que ni escribiendo ni copiando pueden cubrir los retorcidos requisitos de publicación que se les imponen.

Al final de cuentas, ambas medidas aparecen como actos desesperados por ejercer el control sobre una actividad que debiera darse en la libertad más amplia: la reflexión sobre la propia práctica docente. En vez de darles oportunidad a los practicantes de resaltar las ricas particularidades que tuvieron sus actuaciones en unos contextos determinados con unos alumnos en particular, los pobres tienen que tratar de reproducir esquemas y llenar patrones, aún a costa de mentir, con tal de satisfacer a sus censoras que primero revisan la medida de los márgenes como requisito para concederles el derecho a ser leídos y revisados... por ejemplo.

Es cierto: se debe procurar que las citas sean pertinentes y que se usen con moderación; se debe procurar que la calidad de las fuentes de información se ubique entre primero, segundo y, ocasionalmente, tercer nivel. Pero de eso a prohibir hay un abismo de distancia.

Y unas cuantas neuronas útiles.

martes, 11 de noviembre de 2008

De maestros arrastrados que no hacen lo que les corresponde

"El principito estaba sorprendido. Aquel planeta era tan pequeño que no se explicaba sobre quién podría reinar aquel rey.
—Señor —le dijo—, perdóneme si le pregunto...
—Te ordeno que me preguntes —se apresuró a decir el rey.
—Señor. . . ¿sobre qué ejerce su poder?
—Sobre todo —contestó el rey con gran ingenuidad.
—¿Sobre todo?
El rey, con un gesto sencillo, señaló su planeta, los otros planetas y las estrellas.
—¿Sobre todo eso? —volvió a preguntar el principito.
—Sobre todo eso. . . —respondió el rey.
No era sólo un monarca absoluto, era, además, un monarca universal.
—¿Y las estrellas le obedecen?
—¡Naturalmente! —le dijo el rey—. Y obedecen en seguida, pues yo no tolero la indisciplina.
Un poder semejante dejó maravillado al principito. Si él disfrutara de un poder de tal naturaleza, hubiese podido asistir en el mismo día, no a cuarenta y tres, sino a setenta y dos, a cien, o incluso a doscientas puestas de sol, sin tener necesidad de arrastrar su silla. Y como se sentía un poco triste al recordar su pequeño planeta abandonado, se atrevió a solicitar una gracia al rey:
—Me gustaría ver una puesta de sol... Deme ese gusto... Ordénele al sol que se ponga...
—Si yo le diera a un general la orden de volar de flor en flor como una mariposa, o de escribir una tragedia, o de transformarse en ave marina y el general no ejecutase la orden recibida ¿de quién sería la culpa, mía o de él?
—La culpa sería de usted —le dijo el principito con firmeza.
—Exactamente. Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar —continuó el rey. La autoridad se apoya antes que nada en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, el pueblo hará la revolución. Yo tengo derecho a exigir obediencia, porque mis órdenes son razonables.
—¿Entonces mi puesta de sol? —recordó el principito, que jamás olvidaba su pregunta una vez que la había formulado.
—Tendrás tu puesta de sol. La exigiré. Pero, según me dicta mi ciencia gobernante, esperaré que las condiciones sean favorables.
—¿Y cuándo será eso?
—¡Ejem, ejem! —le respondió el rey, consultando previamente un enorme calendario—, ¡ejem, ejem! será hacia... hacia... será hacia las siete cuarenta. Ya verás cómo se me obedece."

jueves, 17 de abril de 2008

Blog - blog - blog

Esto de los blogs se ha convertido en todo un fenómeno mundial. Ya no sólo es el recurso para que la gente de a pie dé a conocer masivamente sus ideas. Diarios, empresas y organismos administrativos, gubernamentales incluídos, han encontrado en los blogs un recurso insuperable para dinamizar el grado de contacto con sus clientes, por no hablar de las instituciones educativas que lo han convertido en recurso para informar y formar. En febrero de este año, Sara Boxer publicó en el New York Times un interesante artículo sobre los blogs que ilustra ampliamente lo que estoy comentando.

Concretamente en el ámbito educativo, grupos y sectores académicos y estudiantiles han hecho del blog una herramienta de primer nivel para coordinar acciones educativas asíncronas que, principalmente por la flexibilidad de la interfase con que se elaboran, ha devenido como un reemplazo ventajoso para muchos de los usos que tradicionalmente se conferían a los foros (que siguen vivos y funcionales, pero en un nicho mucho más especializado que el de la mera opinión: luego te platico de ellos).

Pues fíjate que en la normal en la que trabajo ( Escuela Normal Superior "Profr. Moisés Sáenz Garza", del estado de Nuevo León, para quienes me han preguntado) existe un importante apoyo al diseño didáctico y a la acción educativa centrada en el uso de los recursos informáticos, uso de los blogs incluído. Pero, no lo vas a creer, aunque se cuenta con una carísima infraestructura para la conexión inalambrica de alta velocidad a Internet, su funcionalidad es absolutamente nula.

El área de informática de la ENS se ha convertido para mí, de dos años a la fecha, en una fuente permanente de molestia e incomodidad, por muchas razones, algunas de ellas ya expuestas anteriormente, que me hacen dudar acerca de la cordura y competencia de quien toma las decisiones en relación con el uso de la tecnología. Puedo mencionar, por ejemplo, que en "las caballerizas" (Así llamamos a una sala de maestros con computadoras. A la directora le molesta porque siente que es denigrante, pero poco hace para disminuir la ofensa en los actos que diariamente realiza su administración contra los docentes); te decía que en las caballerizas hay computadoras con acceso a Internet, pero se trata de una acceso limitado y filtrado. Por el contrario, cualquier secretaria (y no es peyorativo: cuando digo cualquiera quiero decir todas o cualquiera de ellas) puede acceder desde su computadora a sitios y recursos que se encuentran restringidos para la sala de maestros. También existen nodos o áreas de trabajo que accesan libremente a Internet. Aunque Isaías Torres (Secretario General) insista en que no hay tratos preferenciales para nadie: los hechos dicen que esa afirmación es falsa.

La joya más reciente de los genios tomadores de decisiones se mueve en el siguiente tenor:

De unos meses a la fecha, varios compañeros de trabajo (en la mencionada escuela) hemos encontrado en los blogs el canal adecuado para expresar abiertamente nuestras inconformidades y denuncias en torno a la manera en que se hacen las cosas en esta institución. De forma inesperada, lo que inició como un ejercicio de concreción de ideas y de mutuos apapachos, devino en un producto de alta difusión (tampoco es que nos vayamos a enriquecer insertando publicidad de google en nuestros blogs; no es para tanto) y de inesperadas repercusiones: Una cosa es ejercer el derecho al pataleo y otra cosa es ser tomado en cuenta.

Pues, para no alargar mucho la historia, alguien en la Normal (ENSMSG) se molestó con nuestras acciones, y actualmente existen blogs de colegas y alumnos específicamente bloqueados para el acceso desde la escuela. Tampoco es posible acceder a las páginas de creación de blogs, ni de creación de entradas, ni de lectura o creación de comentarios. Claro que esa situación no aplica para las computadoras de los jefes, sus secretarias y achichincles, que sí son iguales pero no tan iguales, quienes sí pueden navegar por donde les venga en gana.

Y es que entiendo que se restrinja el acceso a sitios de descarga de vídeos, música y software por parte de los alumnos, pues si todos se pusieran a descargar lo que se les ocurra, aniquilarían el ancho de banda, pero... ¿restringir el acceso a los blogs? ¿Cómo afecta al ancho de banda? ¿o será más bien porque la crítica provoca escozores hemorroidales? ¿Resulta más cómodo ocultar lo que se ve feo; ocultar la cabeza como el avestruz?

¿Sabes cómo se le llama a esa forma de actuar? Se le dice fascismo; y su naturaleza es completamente opuesta al diálogo y a la concordia. Es que hay gente que no se ha enterado de que el respeto funciona en doble sentido: si se otorga se recibe. Y además, como forma de enfrentar la situación, es poco inteligente.

Tampoco es que me extrañe.

lunes, 7 de abril de 2008

El silencio de los inconscientes

A la vieja usanza de los chistes de una noticia buena y una mala, Reyes Tamez despejó de una vez por todas (y eso es un decir, porque finalmente no aclaró nada, pero suena bien presentarlo así) las dudas respecto al futuro del normalismo en Nuevo León.

La buena, al menos para nosotros los moisesaenzgarzaneanos, es que no van a mover nuestra escuela y que tenemos un largo futuro garantizado en el mismo lugar. De alguna forma, supongo que la directora y sus allegados ya lo sabían y por eso se pusieron a construir; pero nosotros, los de a pie, la infantería, los no tan buenos como los buenos, los que siempre que hacen algo seguramente lo hacen con doble intención, los que somos iguales a todos pero finalmente no tan iguales... esos nosotros: no lo sabíamos.

La mala es el resto del iceberg (algo así como el 90%, según tengo entendido). Según el buen Silvestre, las tres normales estatales: básica, de especialización y superior, compartirán un sólo espacio en el Campus del Normalismo, que estará ubicado en, ya adivinaste, el espacio que actualmente ocupa el Centro Escolar Venustiano Carranza. A raíz de las inquietudes que generó la declaración del Gobe acerca del traslado de la Normal Básica a otro espacio, a Reyes no le quedó más remedio que soltar la sopa... o al menos el caldo.

Porque mencionó una cuarta institución cuya relación con las tres restantes no dejó claras: ¿Las tres normales más el nuevo Instituto de Estudios Superiores en Educación?, ¿o las tres normales como parte del ambiquísimo y etéreo instituto? Eso sí: dejó bien claro que lo del Instituto va.

Tampoco aclaró nada sobre el uso del espacio: ¿Quitarán de ahí el kinder, la primaria y la secundaria?, ¿o seguiremos conviviendo en el mismo espacio como muestrario vivo de todas las generaciones posibles? -como ya tenemos panteones a un lado, sólo faltaría que nos pusieran por ahí una maternidad para completar el catálogo-.

¿Y el estacionamiento? Recuerdo un verano en que tuvimos la oportunidad de usar un campo de futbol y una plaza completa como estacionamientos. Todos los espacios se llenaban al grado de que aún así las calles aledañas eran usadas como estacionamiento por los que llegaban más tarde. ¿Cómo se resolvería ese problema (que en lo local no se ha resuelto ni atendido, faltaba más) después de agregar la población de dos o tres instituciones educativas más?

Nada aclaró de ese y otros puntos como los tiempos, el financiamiento, las condiciones, etc. Y es seguro que al gobe no le gustó nada que su empleado se fuera de la boca, pues lo que habría sido una sensacional exclusiva periodística ("esta es la primera vez que este asunto se ventila públicamente" dijo Héctor Benavides y Reyes Tamez lo confirmó) quedó extrañamente silenciado en los medios electrónicos e impresos de la misma compañía.

Total que andan metidos en sus enjuagues y tenebras que sin duda les dejarán un buen billete en la pasadita. No me extrañaría que Reyes Tamez dejara la implementación del proyecto para última hora, tal y como lo hizo con la Reforma a la Educación Secundaria y con la Enciclomedia cuando fingió como Secretario de Educación a nivel nacional; eso permite reservarse casi todos los beneficios y evadir casi toda la responsabilidad por los fallos.

Total, aquí están sus pendejos que no dicen nada.

domingo, 17 de febrero de 2008

Perimetrales

¡Ya entendí!

Ayer estuve en la Normal. Vi el listado de programaciones para el siguiente semestre de la Mixta y ya entendí la jugada para la Mofalidad Mixta.

1. La Dirección:

A. Lanza un plan para filtrar el personal con el propósito de mejorar la calidad académica.
B. Contrata a una experta en evaluación; ayudará a evaluar para seleccionar a los maestros, pero sólo cuenta con materiales para evaluar las asignaturas comunes a todas las licenciaturas en educación.
C. Hace el anuncio de que a partir del próximo semestre sólo podrá trabajar como docente quien acredite la evaluación.
D. Prepara un esquema general de trabajo, aunque éste se encuentra centrado en procedimientos de control, que incluye la capacitación de quienes serán evaluados.
E. Accidental o incidentalmente (lo cual depende de su nivel de complicidad o de inocencia), no incluye medidas claras de control para la calidad del trabajo en asignaturas de especialidad.

2. La burda mafia:

A. Se alarma.
B. Trata de encontrar un hueco por donde colarse.
C. Cobra favores.
D. Evita que en los cursos de preparación se inscriban más personas de las necesarias para impartir las asignaturas (ocho grupos-ocho capacitados), para disminuir el riesgo de exclusión.
E. Mantiene a sus consentidos y aliados en puestos clave; es decir: donde se cobra mucho sin rendir cuentas a nadie.
F. Consigue que se coloque a sus protegidos en las asignaturas de especialidad para que no tengan que pasar por el estrés de ser evaluados. Les establece, por medio de sus aliados, un mínimo de requisitos para "taparle el ojo al macho".
G. Envía a la gente con más experiencia y formación a presentar los exámenes en las asignaturas comunes.
H. Externa su congratulación por las nuevas medidas, compromete públicamente su apoyo y hace un amplio reconocimiento a todos los maestros por su compromiso, su entusiasmo y su capacidad.

3. Prospectiva a corto plazo:

A. Las evaluaciones arrojan resultados aceptables gracias a la presencia de gente con experiencia (2.G.).
B. Los malos resultados se ocultan.
C. Nadie es excluido porque no se cuenta con alternativas (2.D.).
D. Se vuelve a anunciar que se tomarán medidas.
E. La BM externa su congratulación por las nuevas medidas, compromete públicamente su apoyo y hace un amplio reconocimiento a todos los maestros por su compromiso, su entusiasmo y su capacidad.
F. La calidad académica sigue por los suelos (2.E. y 2.F.).

4. Prospectiva a mediano plazo:

A. La calidad académica sigue por los suelos (todas las anteriores).
B. La ex-directora se pregunta qué pudo haber salido mal.
C. La BM se congratula por la llegada de un nuevo director que viene a enmendar todos los errores de su antecesora.
D. La BM externa su congratulación por las nuevas medidas, compromete públicamente su apoyo y hace un amplio reconocimiento a todos los maestros por su compromiso, su entusiasmo y su capacidad.

Y por ahí sigue el bucle deconstructivo.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Siete

Akira Kurosawa fue un conocido director de cine japonés. Una de sus películas más famosas es "Los siete samurais" que cuenta cómo un grupo completamente atípico es capaz de lograr un improbable triunfo gracias a elementos que poco tienen que ver con lo esperado. Es decir que ganan gracias a el entusiasmo, el espíritu de sacrificio y el deseo de triunfar, más que por la disciplina, el talento y la dedicación. El mismo tema y con tratamiento similar se cuenta en la película "Bichos" de Disney, mucho más familiar para la sociedad contemporánea.

Hace no mucho expresé mi opinión en contra de la forma en que ese tipo de tratamientos cinematográficos influyen en la actuación de las personas relacionadas con la educación. Postura que tengo que refrendar en relación con esta otra película y a partir de un evento y una situación que te platico a continuación.

Como recordarás, la escuela donde trabajo tiene dos modalidades para la formación de docentes: la escolarizada y la mixta. La modalidad escolarizada cuenta con una planta de trabajadores de base, la mayoría de ellos con varios años de experiencia, y la mixta se nutre laboralmente de personal por contrato. De hecho, ya anteriormente había criticado la manera en que se distribuyen las cargas académicas en la modalidad mixta.

Bueno, pues ya se llegaron nuevamente las fechas para la programación en la modalidad híbrida, y así nada más, pagando sin ver y sin que medie ningún acto o intención malalechera, es posible anticipar que, pese a las muchas declaraciones públicas de la directora en el sentido contrario, las hordas de la Burda Mafia acabarán organizando y provocando el mismo desmadre de siempre.

¡Pero cómo!, me dirás, ¡si a ellos tampoco les conviene que se hunda la normal!

Pues fíjate que les tiene sin cuidado, dado que un amplio sector de quienes sirven a tan indigna causa tiene la certeza de que difícilmente lograrían un trabajo tan bien remunerado en circunstancias diferentes, por lo que están dispuestos a continuar sangrando el presupuesto mientras puedan. Y de ninguna manera van a permitir que se les restrinja el acceso a la chiche por razones tan ambiguas (y me temo que incomprensibles para ellos) como la "calidad educativa" -Usté nom'ás diga, jefe; ¿qué formato hay que llenar pa' tener calidá'?-.

Pero como bien dice Memo, no tiene la culpa el profe, sino quien lo hace catedrático. Y en el caso de nuestra institución hay evidencias y circunstancias más que suficientes para identificar la cabeza responsable del desorden académico; pues así como el buen estado y el avance que se observa en el aspecto material y operativo pueden constituir la prueba de que la persona responsable está haciendo bien las cosas, el contraste que ofrecen las áreas de evaluación, actualización y docencia con sus nulos resultados también tiene un nombre.

Desde que llegó Lety a la dirección de la Normal, la calidad académica de nuestra institución ha mantenido un movimiento sostenido en picada. Pero yo (y mucha gente tendrá que coincidir conmigo) meto las manos al fuego por la experiencia y la capacidad académicas de Lety; no así por su buen juicio al momento de tomar decisiones y asignar funciones, área en la que ha mostrado sus mayores debilidades.

La actual subdirectora académica no ha logrado mostrar resultados positivos contundentes (muchas vaguedades y ambigüedades sobre posibles señales de avance, eso sí), situación que ya en forma consuetudinaria se justifica achacando los fallos a los maestros que no quieren hacer las cosas. Lo cierto es que la falta de ascendencia sobre la planta docente y su escasa experiencia en la toma de decisiones han sido los factores determinantes para construir el fracaso institucional.

Y mira que te estoy hablando de la subdirectora, no de la maestra; porque ese es un gran problema que tenemos en nuestra cultura: somos incapaces de separar la evaluación a los puestos y funciones de las personas. Lariza (ahora sí, Lariza), además de ser agradable en el trato, es una persona con una preparación profesional sólida y variada, pero aunque cuenta con experiencia docente, su trayectoria en este rubro no ha sido lo suficientemente significativa como para constituir un elemento de prestigio público. ¿Ves? No es que sea buena o mala maestra: es que nadie lo sabe; y el prestigio docente es la primera condicionante para construir un liderazgo académico.

El problema no es de formación: es de perfil. Y como no se ha logrado que un equipo de experiencia y prestigio se integre como soporte (lo cual constituiría una defensa efectiva contra acciones montoneras y gandallezcas), se ha recurrido al procedimiento dado a conocer por Kurosawa en su ficción: hacer de los campesinos un ejercito bajo el liderazgo de unos cuantos guerreros que tampoco habrían sido la primera elección. En la película ganaron, pero casi por chiripada.

Hoy estaba en la biblioteca de la Normal y (dejá vu) puede escuchar los diálogos de: "¿A dónde te mandaron?", "Que a expresión", "A mí a adolescentes", "¿Y qué vamos a hacer?" "Que vamos a leer porque nos van a aplicar un examen", "¿Y si no pasas?", "¿Y a poco crees que todos van a pasar?"; y cosas por el estilo, así, entre el temor y el cinismo.

Y esa parece ser la nueva estrategia para profesionalizar a la planta docente de la modalidad híbrida: poner a los futuros formadores de docentes a estudiar para un examen. ¿Y los perfiles? Bien gracias; es obvio que ni siquiera los han consultado para tomar decisiones. Es más: ya me di cuenta de que en la jerga de la BM (que ya se ha institucionalizado) "perfil" se refiere a conocer el perfil de egreso (no cubrirlo; ni lo mande la Virgen) tener algún estudio comprobable y disposición para la militancia; a lo mucho ya haber impartido una asignatura, al margen de lo bien o mal que lo hayas hecho.

Y pensar que por menos cesaron al Tolo.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Espirales

Por diferentes circunstancias y con distintas motivaciones, me he aproximado a la lectura del libro Psicología y currículum de César Coll en varias ocasiones. Escrito en 1985 con el propósito de apoyar una serie de reformas educativas en la provincia española de Cataluña, y hecho público para el resto del mundo en 1991, este presenta una síntesis analítica de las principales teorías psicopedagógicas (psicología de la educación) y las implicaciones que tiene la adopción de cualquiera de ellas para la toma de decisiones curriculares. Desde su publicación, este texto se ha convertido en referente obligatorio para toda reflexión curricular en cualquiera de sus niveles, desde las reformas curriculares propiamente dichas, hasta lo referente al nivel más concreto de toma de decisiones curriculares, es decir la planificación didáctica de la clase.


Pero no escribo para hacer una apología, que poca falta le hace al texto de Coll, sino para reflexionar sobre mi experiencia particular de lectura con ese libro. Te comentaba que lo he leído en varias ocasiones: la primera fue en un curso de la escuela de graduados que dejé trunco; en ese momento me llamaron la atención los catálogos de verbos para la enunciación de diferentes tipos de objetivos que, aunque el autor mismo descalificaba por la excesiva simplificación a la que se prestaban, me parecieron una excelente herramienta para enfrentar las tareas de revisión curricular en que me encontraba inmerso en esos momentos ante la inminente llegada de una reforma en los Planes y Programas de la Normal Superior. Posteriores tareas académicas me hicieron volver a ese libro que, dentro del mismo proceso de adopción teórica y recomendación a terceros, he tenido que reemplazar dentro de mi biblioteca en repetidas ocasiones.

Lo interesante de todo esto es que cada vez que leo el libro me encuentro con nueva información y nuevos elementos de reflexión (por lo tanto llego a conclusiones diferentes) que no había encontrado en lecturas anteriores. Esto no es en realidad ningún misterio, pues sabemos que el acto de recepción a todo texto es diferente dependiendo del contexto, conocimientos y experiencias previas del lector, aún cuando se trate del mismo lector acudiendo en diferentes momentos a un mismo texto (mira cómo en mi adolescencia El principito me pareció una hermosa lección de vida, con el tiempo llegue a considerarlo una bella metáfora de la cultura, y en la actualidad me parece una cursi e incoherente alusión a cosas que se pueden decir de otra manera). El problema es que nuevas interpretaciones a un texto que en el pasado me llevó a tomas ciertas decisiones me dicen que esas decisiones fueron erróneas.

Sé que no estoy dispuesto a ello, y sin embargo en su momento tendré que reconocer que estaba equivocado y que había entendido mal la teoría; porque esa actitud es la única que nos puede hacer evolucionar como individuos, como grupo y como cultura. Empecinarnos en una mentira, en un error o en una postura como una forma de preservar el estatus es una forma de contribuir a la debacle de la cultura. Saber reconocer nuestros errores y actuar en consecuencia es una vía para el crecimiento y un signo de madurez.

Te lo voy a decir para que no te quedes con la duda: yo afirmaba que los objetivos de ejecución no existían y que se trataba de actividades(vg: Participarán en una mesa redonda.); no es cierto: es posible establecer actividades a desarrollar (en forma eficiente, por supuesto) como objetivos de un currículum, un curso o una actividad. ¿Te parece una bobería? No lo es tanto cuando lo que planificas incide en la formación de unos futuros profesionales cuyos actos incidirán en el futuro de cientos (tal vez miles) de adolescentes.

A la hora en que concluyo de escribir este post ya ha iniciado el Año Nuevo 2008 en lugares como Australia, Nueva Zelanda y Japón. No voy a desearte felicidad y riqueza. Mejor te invito para que aproveches esta oportunidad, por lo demás absolutamente convencional, para asumir una actitud reflexiva y responsable sobre tus actos y tus ideas. Enfrenta la responsabilidad de esta relación dialéctica con la sociedad y con la cultura, y disponte a hacer tu aportación diaria para hacer de este mundo un mejor lugar para nosotros, nuestros hijos, y el resto de la humanidad.

Que el mundo lo constituimos todos.

Éxito en el 2008.

martes, 18 de diciembre de 2007

Bibloesquizofrenia prenavideña

No soy muy dado a los regalos navideños porque pienso que, lo desees o no, éstos son recibidos como compromisos. Tampoco me gusta hacer regalos por compromiso, sin embargo, este domingo, después del almuerzo, me encontré en la librería buscando un obsequio para cumplir con un compromiso; digo, si voy a regalar algo, al menos que sea un libro, pensé. (éste se ve interesante... pero no para... no...) Pero, ¿libros?, ¿qué hace mejor a un libro que unos guantes (éste ya lo leí... podría ser... pero estaría mejor para...) o una gorra, o corbata? Es más, ¿no implica ese regalo un compromiso mayor, es decir, el de leer? ¡Nah! (éste está bien cachondo...) Igual dices "Que buen libro, me resultó muy útil", (ah, mira... el que me comentó...) mientras callas que la utilidad fue emparejar las patas de una mesa...

Estaba en esas cuando, sin que yo me enterara en qué momento ni de dónde, comenzaron a llegar mis amigos y amigas, y a amontonarse conmigo. "¿y por qué no me regalas un libro, ya que te acordaste de mí?" "¿y a mí, por qué no?" "pues ya que estamos en eso, podrías regalarme uno a mí; por ejemplo éste, que me parece interesante" "pues si me preguntas, yo preferiría éste, o este otro" -¿Éste es el que te interesa? "No, bruto; ese es para ella, para mí es aquel otro"...

Decidí, entonces, comprar libros para regalar.

Tratando de poner un poco de orden en medio del caos en que se había convertido el pasillo central de la Gandhi, decidí pedirles que me acompañaran de uno en uno para escoger cada quien su libro, mientras lo demás se paseaban por ahí (mientras yo veía de reojo cómo algunos se quedaban atornillados a una sola sección de los anaqueles, en tanto que otros parecían "chile bolita en canasta"). Así de uno en uno, fuimos recorriendo una y otra vez los pasillos de la librería. Debo decir que algunas propuestas fueron recibidas con entusiasmo, mientras que otras parecían tener una recepción más bien tibia.

"¡Quiero ése, quiero ése!" -Estoy seguro de que sí, pero tenme consideración; mira todos los que voy a comprar... ¿qué te parecería, mejor éste? "mmh... (mirada alternada) bueno, si no se puede el otro". -Bueno, ya está. ¡Next!

-Este autor siempre te ha interesado... "Sí, pero ya leí ese libro. Ya... Ya...Ya..." -¿Seguro? "Bueno: seguro, seguro, dadas las circunstancias, no; pero casi seguro que sí" -Vamos a correr el riesgo. "¿Y por qué no lo compras para mí?" -Espérame, todavía no es tu turno. "Pero ya encontraste el libro que es para mí. Llévatelo de una vez." -Bueno, ya está déjame terminar con...

"Este es uno de los autores más influyentes de..."

"La forma de relacionar la realidad con la fantasía..."

"No mames"

"Siempre me ha gustado sus historias..."

"Nunca le he leído..."

"Ni siquiera lo conozco..."

"¡Ah, está con madre!"

"¿Qué pedo con esto?"

Así. Por momentos completamente sólo, y por momentos aturdido por las voces simultáneas, tuve la oportunidad de, en ausencia, tener un delicioso coloquio sobre libros con mis compañeros y compañeras de la Normal. Así pude recordar que, aún en medio de las circunstancias más inesperadas o inadecuadas, hay gente con la que da gusto compartir.

Felices vacaciones para todos.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Papel como relleno

Cuando era niño, mi madre solía comprarme zapatos ligeramente más grandes de lo necesario como una forma de proteger la inversión contra mi desordenado crecimiento. Mientras tanto, el espacio sobrante entre mis dedos y la punta del zapato era rellenado con papel. Años después, durante la adolescencia, pude enterarme -no preguntes cómo- de la manera en que algunas de mis compañeras de secundaria, ansiosas por madurar al menos físicamente, hacían del papel doblado emergentes prótesis para agrandar las incipiencias que natura tanto tardaba en abultar.

En otros momentos he visto cómo el papel se usa de relleno en obras de albañilería par evitar que el concreto se precipite por los orificios de los blocks, como recurso emergente para tapar orificios que permitían el paso del frío en construcciones exiguas, o para rellenar zapatos (otra vez zapatos) que se mojaron y a los que el relleno protege de perder la forma.

Lo que nunca me imaginé ver es la manera en que los genios académicos de la ENS (la de Nuevo León) usan papeles para rellenar huecos de conocimiento. ¿No sabes qué hacer? Haz un formato. ¿Ignoras cómo desarrollar la actividad? Haz una tabla para contestar. ¿No sabes con qué actividad mantener a la gente ocupada? Dales una lectura y un cuestionario, o una hoja rayada y diles que es una pauta, o una hoja con una palabra al centro para que hagan un mapa conceptual, o un esquema telaraña, o sol, o la madrequelosparió.

Papeles para rellenar, pues.

Algún día creceré, mamá.

jueves, 6 de diciembre de 2007

El colectivo

Por encima de una amplia variedad de posibilidades, los colectivos de docentes han demostrado ser la mejor opción para el desarrollo de los procesos de actualización y formación permanente de los docentes en servicio en todos lo niveles. Esta certeza se ha reflejado en esfuerzos institucionales y propuestas metodológicas promovidas por los diferentes ministerios de educación internacionales, principalmente en países donde propuestas más sistemáticas han fracasado para abatir el rezago escolar.

En México, los colectivos docentes enfrentan escollos que no siempre les es fácil salvar y que, la mayoría de las veces, acaban por hacerles naufragar. Entre las principales dificultades para la instalación de auténticos grupos colegiados de análisis y reflexión sobre la práctica docente, se me ocurre mencionar las siguientes:
  • Quienes más se interesan en participar son los docentes que menos requieren de actualización; esta aparente paradoja se explica por sí misma si asumimos que son los docentes más preocupados por mejorar su desempeño quienes obtienen mejores resultados.
  • Las administraciones escolares suelen ver las reuniones de colegas como espacios para el desperdicio de tiempo y para promover la sedición (mírese si no lo ocurrido en la Normal Superior de Nuevo León, la mía, donde los colegios académicos fueron disueltos por ser considerados "cotos de poder" por gente que no tolera compartir el control, acabando de pasada con lo poco bueno que había de trabajo académico en la Institución).
  • Complementando lo anterior, las reuniones colegiadas tienden a ser convertidas en juntas de llenado de documentos y formatos que si bien no cumplen con los propósitos naturales de este tipo de reuniones, permiten contar con una cantidad considerable de "evidencias" de que se está trabajando (ya en otra ocasión abordaré el tema del "evidencialismo" que plaga a nuestros procesos educativos).
  • Los colectivos docentes, en tanto grupos tanto o menos organizados, suelen ser vistos como jugoso botín por los muchos aspirantes a líderes que llegan a manipularles para sus intereses particulares o a destruirles para que no sean útiles a alguien más.
  • La comunidad educativa en general ha aprendido a desconfiar de los colectivos docentes, grupos colegiados, reuniones académicas y propuestas similares, a causa de los estilos y procedimientos que suelen caracterizar a estas reuniones: objetivos preestablecidos, procedimientos impuestos, modelos verticales de instrucción, agendas rígidas dominadas por el manejo del tiempo más que de los logros, y una amplia gama de etcéteras que vienen a la mente de los docentes cada vez que se les anuncia de la inminencia de una reunión de academia.
Ante las circunstancias descritas, me enorgullece saludar la intención de mis colegas de la Especialidad de Español de instaurarse en colectivo docente para el análisis y reflexión del trabajo académico entre pares. Sabemos que el camino no está parejo y que seguramente seremos objeto de los habituales ataques que este tipo de acciones suele provocar en un organismo tan poco comprometido con el trabajo académico como lo es nuestra Normal.

Tenemos la experiencia exitosa del pasado; confiamos en el logro.

Ya les daré razón de lo que ocurra.

sábado, 29 de septiembre de 2007

Kekuleña

Cuenta la leyenda que, completamente agobiado por el problema, August von Kekulé encontró la solución a la estructura del benceno en un sueño en el que dos fieras serpientes se mordían una a otra la cola, generando una figura circular (otra versión que leí habla de una sola serpiente mordiendo su propia cola). El episodio ha pasado a la historia como "El sueño de Kekulé".

La imagen de la serpiente mordiendo su propia cola aparece en múltiples simbologías orientales antiguas como una representación de un universo cíclico (el eterno retorno y la condena inevitable a repetirse a sí mismo como convicciones culturales). Esa misma imagen se me ha presentado recurrentemente, no en sueños; sí en las posibles construcciones con las que pretendo interpretar un fenómeno mucho más banal que el discurrir del universo: el fracaso educativo.

Cuando Marshall McLuhan afirmó que "El medio es el mensaje", aludía a la fuerte e inevitable influencia que el medio seleccionado le confiere a la forma que adquiere el mensaje (no puedo poner animaciones en un libro impreso, pero es un desperdicio no agregar animaciones a un mensaje multimedia). Lamentablemente, las palabras (por lo demás sumamente influyentes) de McLuhan han sido interpretadas libremente como una autorización cultural para otorgar mayor importacia al medio o a las formas que al mensaje o contenido.

Y mira a qué me refiero: cuando a los estudiantes de secundaria se les pide que busquen, seleccionen y organicen información para hacer resúmenes, y que después usen esos resúmenes en un producto público, como un tríptico o un periódico mural, el propósito es que aprendan a buscar, seleccionar, organizar y resumir información; no que aprendan a hacer trípticos o periódicos murales. Lo malo es que muchos educadores (autores de libros y asesores técnico-pedagógicos incluídos), le otorgan mayor relevancia a la elaboración de la forma que a la construcción del contenido. McLuhan mal interpretado. Esto ocurre en primer grado de secundaria.

Por otro lado, al llegar a séptimo semestre, los estudiantes normalistas deben elaborar un Documento Recepcional cuya principal característica es que se trata de un ensayo reflexivo (hay muchos tipos de ensayo) sobre su experiencia docente a lo largo del séptimo y octavo semestres de práctica profesional. Pues resulta que en mi Normal ya muchos alumnos estaban elaborando su documento aún antes de tener la primera sesión de práctica docente. El problema es que los focos de atención para la mayoría de los Asesores (así nombran a los docentes responsables de los alumnos en Servicio Social) son: ortografía, formato de citas (de acuerdo a las intolerantes normas APA), cantidad de páginas y márgenes; es decir: forma por sobre todo.

¿El contenido? ¡Já! Se requiere de cierto nivel académico para revisar y corregir contenidos. Lo otro se revisa con un diccionario y con una regla en la mano.

¿Ves? Ahí está una hermosa serpiente dorada y brillante. Resplandeciente en la belleza de su forma y sus ornamentos, pero completamente hueca. No es un augurio de progreso; es un símbolo de repetición: así como en el principio en el final (retruécano lastimero de la mediocridad). No muerde su cola para inspirar la transformación, sino para tragarse a sí misma y convertirse, a mediano plazo, en su propia mierda.

Y aún preguntarán si la cantidad es la correcta.

martes, 25 de septiembre de 2007

Cultísimas personas

En una computadora de la Normal:


Nada más qué decir.

lunes, 24 de septiembre de 2007

We are the champions

El día de hoy por la noche me encontraba sentado en la biblioteca, realizando algunas actividades personales, cuando se abrió la puerta de manera poco usual (no sabría definirlo; no se trató de un acto violento, pero sí fue diferente a la forma en que habitualmente se abre una puerta). Poco a poco, pero de forma constante, decenas de jóvenes, hombres y mujeres, comenzaron a llenar el espacio, ocupando los muchos asientos disponibles. Uno de ellos me preguntó amablemente que si podían tomar las sillas que yo no estaba ocupando, a lo que accedí.


Después me enteré de que son alumnos de primer semestre que están protestando por algo que no sé aún (pero prometo averiguar) y en consecuencia se niegan a tomar clases. Me di cuenta de que están bastante unidos, aunque se mueven bastante en el desconcierto.


Pero lo que me llamó la atención, y me motiva a escribir este texto, es la sensación que me provocó la llegada en orden de esas oleadas de jóvenes brillantes (no olvides que fueron los mejor calificados en un examen de admisión que dejó a mucha gente fuera) a la biblioteca; tan decididos, tan ordenados... tan de película.


Al verles entrar vinieron a mi mente los acordes, la letra y la emoción de Queen interpretando “We are the champions”; me habría gustado tener mi cámara en la mano para grabarles.


Después pensé que me recordaban alguna escena vista en una película; tal vez, me dije, de alguna manera me recuerdan aquel glorioso momento de “La sociedad de los poetas muertos” donde todos los estudiantes se suben a los escritorios como homenaje a su querido maestro inadaptado social y cultural; pero no.


Entonces, como un relámpago impío, la luz se hizo en mi mente: la película que me recordaron fue “La venganza de los nerds”.


Que pena; pudo ser heróico.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Confianza ganada

El volante reza así: "Aviso importante. Proximamente SE REESTRUCTURARÁ EL SERVICIO DE INTERNET y para que tengas salida a internet el departamento de informática necesitará que tengas el siguiente dato de tu laptop a la mano." Continúa después con una serie de instrucciones para localizar la dirección física del adaptador inalámbrico.

Tengo muchos años usando Internet. He contratado todo tipo de cuentas. Me he conectado inalámbricamente en muchísimos lugares... y nunca me habían pedido ese dato. "¿Cuál sería el riesgo de proporcionar este dato?" Pregunta hecha a alguien que sabe mucho más que yo de computadoras. "Pueden entrar libremente a tu sistema, revisar todo lo que tienes, incluso modificar cosas sin que te des cuenta.", es la respuesta. "Sólo debes proporcionarlo a gente en la que confías plenamente; es como entregar todas tus contraseñas.", concluye.

Recuerdo que uno de los grandes triunfos del departamento de informática ha sido detectar alumnos que visitaban páginas con contenido considerado inapropiado. Aún resuenan los ecos de aquella gran batalla verbal contra el alumno que estaba viendo pornografía y fue enfrentado por los agentes de la policía informática en su propio salón. Las restricciones para navegar y visitar sitios que ELLOS consideran "no adecuados" son reguladas por medio de un proxy que filtra por igual a alumnos y docentes ("Aquí no hay preferencias para nadie", dice el Secretario General de la Institución, mientras veo cómo las secretarias, directivos y empleados de informática navegan por sitios que para mí están vedados).

¿Confiar en quienes ya monitorean y regulan lo que puedo hacer en Internet, y aún así piden más? ¿En una escuela donde el 90% del software que se usa es ilegal y se usa el conocimiento informático para ocultarlo? ¿En un lugar donde ya se habla claramente de lo dañinas que son las ideas para el desarrollo profesional? (Sólo el discurso oficial mantiene la falacia de la apertura) ¿En quienes han hecho todo lo posible por ocultar sus manejos financieros y todo aquello que por Ley debería ser transparente? ¿Donde los beneficios laborales están supeditados a la sumisión ideológica? ¿Donde venganzas personales pueden resolverse con el uso de la fuerza institucional?

No lo creo, Gran Hermano. No me interesan tus justificaciones. Quédate con tus dádivas. Yo tengo Internet en casa; y en todo caso, en la Macroplaza es gratis y no me piden que ponga mis intimidades a su vouyerista (y temo que perversa) disposición ("¿Y por qué lo ocultas?" / "¿Y por qué te lo tendría que mostrar?").

Cuida tu karma.

Besitos.

jueves, 23 de agosto de 2007

¿H4BL45 E5P4Ñ0L?

Cada vez resulta más alarmante la baja de la calidad del desempeño de los maestros de español y de matemáticas en el país. Aquí está una nota que aparece el día de hoy en el Universal:
Los maestros, “más débiles” en matemáticas y español
Nurit Martínez
El Universal

Jueves 23 de agosto de 2007

Jorge Santibáñez, director de la Unidad de Planeación de la SEP, dijo que con base en la Prueba Enlace se identificó que matemáticas y español son las “mayores debilidades” académicas de los maestros.

Entre los resultados del examen, que hoy se presentarán, se detectó que 12 mil 800 maestros de 130 mil escuelas están en condiciones de “vulnerabilidad y debilidad” en su formación en esas asignaturas.

El número de profesores que resultaron con deficiencias equivale al total de maestros de primaria en Baja California.

En entrevista con este diario Santibáñez dijo que la SEP creará un programa de capacitación para profesores en esas disciplinas.

En cuanto a los alumnos evaluados, entre 7 y 8% de un total de 11.5 millones de estudiantes de educación básica lograron resultados “muy satisfactorios”
En este punto no me es posible seguir sosteniendo que las cosas se están haciendo mal solamente en la escuela donde trabajo. Hay evidencias de que la baja en la calidad docente es un fenómeno nacional, entonces hay que replantearse las preguntas que dan origen a la crítica: ¿Qué está provocando la baja de la calidad de los docentes? ¿A quién interesa que el nivel educativo se mantenga bajo en el país? (o, en su defecto ¿Quién está usando a la educación para fines personales que considera más importantes que la calidad educativa?), ¿Qué se debe hacer para abatir el rezago educativo?

Difícilmente encontraremos las respuestas exactas a estos planteamientos en una sociedad tan políticamente mediatizada como la nuestra. La mediocridad no es patrimonio de la educación ni de nuestra generación; se trata de una construcción sistémica y sistemática que ha avanzado y crecido pese a las voces de alerta que en distintos momentos se han alzado (mercantiles mamadas "moderatenses" al margen).

¿Esperamos a que venga el "disparo de nieve" que lo limpie todo, o comenzamos a hacer cada quien lo suyo?

http://www.eluniversal.com.mx/nacion/153542.html