lunes, 19 de enero de 2009

Dos veces cien


Hoy se cumplen doscientos años del natalicio de Edgar Alan Poe (19 de enero de 1809, en Boston), uno de los autores más influyentes, culturalmente hablando, de todos los tiempos. De vida desordenada y llena de misterios, murió a los 40 años, dejando tras de sí un legado literario que cíclicamente es redescubierto por nuevas generaciones que se dejan seducir por las atmósferas y las pasiones que se desprenden de sus textos.

De él afirmó Borges que llegó a la creación de cuentos por pura necesidad, pues su aspiración única era la poesía, y son sus cuentos los que lo han hecho inmortal. Hoy se le considera creador del género detectivesco, renovador del relato gótico, y uno de los principales exponentes del género del terror. Según lo ha comentado él mismo, Tim Burton (Batman, El cadáver de la novia) ha construido su estética cinematográfica del terror en una interpretación de los ambientes y los recursos que presenta Poe en sus relatos.

Un aspecto poco mencionado de la vida de Poe es que contaba con un marcado interés por los desarrollos científicos de su época y por la búsqueda de la racionalidad, lo cuál se refleja en sus relatos, aún los de terror. Cuando presenta una situación terrorífica, el horror proviene de los actos de los personajes, o de la interpretación que los personajes hacen de los acontecimientos. Los espectros son imaginados, las situaciones sobrenaturales son presentadas como posibles más no aseguradas. En este sentido, su creación transita de la magia del romanticismo a la racionalidad del realismo.

Como una forma autocomplaciente de homenajear la memoria de este gran escritor, te invito a conocer un poco más de su vida y, por suspuesto, a leer y compartir alguno de sus muchos y fantásticos relatos.

viernes, 2 de enero de 2009

¡Obtuviste un año nuevecito!

Hola:

Recién me enteré de que has recibido un año nuevecito de paquete. Y según sé, se trata de un modelo 2009 muy parecido a uno que acabo de conseguir. Ante esa circunstancia, me es grato darte la bienvenida al selecto grupo de poseedores de Años Nuevos modelo '09.

Por supuesto que antes de darte pleno acceso al exclusivo grupo de nuevoañeros será necesario certificar que tu año es auténtico y de buena calidad. Es decir, en realidad mucha gente recibe falsificaciones que parecen auténticos “años nuevos”, pero en realidad se trata de “años similares” elaborados a partir de años caducados. El problema con esos años reciclados es que suelen venir cargados con los mismos errores y las mismas frustraciones que no han sido adecuadamente superadas en el pasado. Tú sabes, como en el caso del que hablaba Einstein, de que no se pueden obtener resultados diferentes cuando se sigue haciendo lo mismo de siempre. Así que es necesario estar seguros de que realmente cuentas con un año nuevo, y no con una versión de mala calidad.

En realidad, debo de hacer de tu conocimiento que entre el grupo de poseedores existen discrepancias, pues hay quienes piensan que algunas personas reciben años de mala calidad, mientras que otros piensan que todos recibimos años exactamente iguales (que pena, pero sí; como si fueran fabricados en serie) y que lo que los hace diferentes es la forma en que los manejamos. Es decir, se trata de saber sacarles provecho o dejarlos pasar mientras alguien más los aprovecha.

Yo soy del grupo de los que piensan que cada quien recibe un ejemplar único e irrepetible de año nuevo. Especialmente si tomamos en cuenta los componentes secretos, como las sorpresas y las oportunidades, que son diferentes para cada persona. Esa es la mejor prueba de que no todos los años son exactamene iguales para todos... o tal vez se trata de una interacción entre las cualidades del año y las habilidades de la persona para manejarlo. Como sea, me he dado cuenta de que es frecuente que las personas dejen pasar unas oportunidades por estar esperando otras cosas; y francamente no creo que todos recibimos la misma cantidad (ni calidad) de oportunidades en nuestros años nuevos. En todo caso, espero que tu año tenga muchas de esas sorpresas y oportunidades, y que tengas la habilidad para aprovecharles.

Algo de lo que debes estar consciente es de que todo año es entregado a su poseedor en calidad de “versión beta”, es decir “en desarrollo”, por lo que es frecuente (y comprensible) que tenga fallos inesperados. Lamentablemente, hasta la fecha no se ha construido un modelo que pueda ser considerado “el definitivo”, por lo que tenemos que asumir que, por muy bueno que parezca nuestro año, en cualquier momento puede surgir una falla que nos obligue a tomar decisiones drásticas para mantener todo con un funcionamiento aceptable. La parte buena de todo esto de las versiones de prueba, es que se trata de un producto construido colectivamente por una amplia comunidad que siempre está dispuesta a apoyar a los propietarios para que superen las dificultades. Particularmente, me gustaría ser considerado como parte de tu grupo de apoyo en caso de problemas. Tarea que estoy dispuesto a desempeñar con mucho gusto, por ser tú una persona a la que aprecio y con la que muchas cosas y situaciones he compartido con los años de viejos modelos.

Finalmente, me gustaría recordarte que los años tienen la tendencia a mantenerse constantemente en marcha, por lo que es prácticamente imposible bajarse de ellos o tomar una pausa en el camino, por lo que es necesario que asumas la necesidad de mantenerte permanentemente alerta y con disposición para enfrentar cualquier situación que se presente. Si actúas de esa manera, es muy posible que dentro de algunas 52 semanas podamos coordinarnos para cambiar en forma colectiva de modelo... he escuchado rumores acerca de que si bien el modelo '09 tiene algunas asperezas en la marcha, si es bien conducido permitirá llegar a metas insospechadas.

A fin de cuentas, todo depende de cada quien.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Ya es Navidad

Muy bien, ya es Navidad, ¿y qué hemos hecho para cambiar? Poco más o menos así lo dejó escrito Lennon en su canción navideña, y creo que conforme pasa el tiempo, cada vez me identifico más con esa postura. Ya van quedando atrás los años de construir una escenografía para ilusionar a los hijos con la llegada de un mágico personaje con problemas de género (¿santa o santo?). Por otro lado, siempre he tenido problemas para asociar estas fechas con la profundidad que requiere un episodio místico que, evidentemente, casi nadie conmemora.

Me gusta la aséptica noción de una fiesta pagana de celebración por el renacimiento del sol (después de la noche más larga) que fue adoptada y adaptada por la iglesia católica con fines evangelizadores. Puedo sentirme bien e identificado con una celebración por el reinicio de algo que en realidad no se ha terminado. Es decir, como ver en la celebración del 25 de diciembre un punto de partida para las transformaciones personales; cerrar ciclos y reiniciar proyectos y planes que ya estaban en marcha, pero con nuevos bríos. Igual que cuando el sol, después de haber estado a punto de ser vencido por la noche, se levanta para comenzar, poco a poco, a dominar sobre las sombras; no es cierto, pero puede funcionar como metáfora.

Son lindos los buenos deseos, las bienaventuranzas y las felicitaciones. Pocas cosas son tan estimulantes como la convivencia y la celebración. Pero el mundo no se detiene ni los retos se terminan. Escribió el argentino Ceratti que "una canción jamás podrá parar la guerra", agrego yo: "ni los buenos deseos resuelven problemas". Es bueno que nos demos abrazos y que intercambiemos buenos deseos, pero mejor será si comenzamos a coordinar esfuerzos para corregir lo que no está bien.

Así que, ya es Navidad, ¿qué vamos a hacer para cambiar a partir de hoy?

viernes, 12 de diciembre de 2008

Yo lo vi; yo estuve ahí

Acabo de leer el texto de Lucy sobre un triste episodio de desalojo que ocurrió ayer en la biblioteca para la realización de una junta. Y como yo fui uno de los testigos de todo lo que ocurrió, y como fui uno de los que no aceptaron la nada amable conminación para irnosachingaraotrolado, puedo contar otra parte de la misma historia; justamente la parte que explica la aprehensión de las instigadoras por actuar sin testigos ajenos a su ámbito de control...

Resulta que la dichosa junta era para explicarles a los asesores de practicantes (7o y 8o sem.) oooooootras nuevas reglas para la elaboración del mítico documento recepcional (decepcional, que le dicen los muchachos cuando se los rechazan por enésima ocasión), y de verdad que lo que presentaron es una evidencia muy clara de al menos dos circunstancias: falta de comprensión del currículum y falta de visión.

Ya te he comentado en otras ocasiones que ahí, en la ENSMSG, el documento recepcional se ha convertido en una especie de objeto de culto al que se le ponen más requisitos, procedimientos y trabas que a una tesis de maestría. Sin exagerar, he visto tesis de la escuela de graduados que tienen más fallos que los borradores rechazados a algunos estudiantes de licenciatura (francamente, yo me sigo preguntando si las personas que se ponen tan requisitosas para aprobar un documento serán capaces de escribir lo que solicitan; tengo al menos constancia de que una de ellas se pone muy demandante, pero no es capaz de redactar un texto con la mitad de la calidad que exige). El problema es que lejos de contar con un conjunto de normas estables de publicación, que de existir y estar registradas podrían convertirse en objeto de enseñanza, en nuestra escuela cambian las reglas cada año, generalmente a medida que avanza el curso, y habitualmente sin atenerse a criterios académicos o editoriales sólidos y consistentes. Digo, es evidente que la mayor parte de las propuestas son ocurrencias y visceralidades, porque la falta de lecturas, siempre lo he dicho, se nota más que el amor y el dinero.

Y las dos nuevas genialidades que más llamaron la atención del respetable fueron que, a partir de esta generación (nótese el carácter de improvisación que tiene la medida), quedan prohíbidas, en los documentos recepcionales, las citas mayores a cuarenta palabras (los bloques de citas) y el uso de información proveniente de Internet (aunque supongo que la proscripción es para toda información contenida en fuentes digitales)... ¡Hazme el chingado favor!

Colijo: Algunas personas abusan del citado y llenan muchas páginas con citas textuales, pero eso no es lo malo; lo malo es que se les exija que cumplan con un mínimo de páginas y no con un mínimo de argumentos o pruebas. Acepto: algunas personas aprovechan las facilidades que otorgan los textos digitalizados para hacer un ejercicio magistral del copy & paste, incluso hay quienes no cuidan la calidad de los textos que copian, pero eso no es lo malo; lo malo es que ni escribiendo ni copiando pueden cubrir los retorcidos requisitos de publicación que se les imponen.

Al final de cuentas, ambas medidas aparecen como actos desesperados por ejercer el control sobre una actividad que debiera darse en la libertad más amplia: la reflexión sobre la propia práctica docente. En vez de darles oportunidad a los practicantes de resaltar las ricas particularidades que tuvieron sus actuaciones en unos contextos determinados con unos alumnos en particular, los pobres tienen que tratar de reproducir esquemas y llenar patrones, aún a costa de mentir, con tal de satisfacer a sus censoras que primero revisan la medida de los márgenes como requisito para concederles el derecho a ser leídos y revisados... por ejemplo.

Es cierto: se debe procurar que las citas sean pertinentes y que se usen con moderación; se debe procurar que la calidad de las fuentes de información se ubique entre primero, segundo y, ocasionalmente, tercer nivel. Pero de eso a prohibir hay un abismo de distancia.

Y unas cuantas neuronas útiles.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Sangre joven

El día de hoy, fuera de chungas, quejas y chascarrillos, valió la pena estar el 20 de noviembre en la ENSMSG. Los alumnos, con la coordinación de sus propias organizaciones, tuvieron una especie de kermesse-nochemexicana que, francamente y contra toda expectativa, fue un éxito. Me dio mucho gusto ver los centenares de alumnos que colmaron la zona que tomaron como punto de reunión. Debo mencionar que aunque en mis minis mencioné que se trataba de la inauguración del Paseo Santa Leticia, dicho lugar no fue ocupado; no sé si porque se los prohibieron o porque ellos tomaron la iniciativa. Lo cierto es que aprovecharon muy bien el espacio y organizaron un festejo memorable. También hubo un periódico mural que rescata la escencia informativa de un periódico en vez de la mera decoración alegórica.

Muchas cosas han pasado desde aquella noche mexicana en que los directivos mandaron cerrar las puertas para que nadie se fuera. Hoy no fue necesario obligarlos a estar ahí: ellos quisieron quedarse. Hubo música en vivo, rifas, golosinas, juegos, baile, apuestas, un toro mecánico, fotografías con Santa Clos y el Muñeco de Nieve, el Hombre Araña bailando, Adelitas norteñas, próceres redivivos y Elmo saludando; videojuegos, retos de habilidad, tiro al blanco (con dardos y con arco y flechas), churros azucarados, frutas cubiertas de chocolate, conchitas, palomitas... Todos los grupos participaron de alguna manera, y los únicos viejitos éramos los maestros, porque el resto de asistentes eran una pléyade de jóvenes felices de estarse divirtiendo. Mis alumnos de quinto de español, con los que viajaré a Real de Catorce este fin de semana, estuvieron con su instalación de Registro Civil en la que se celebraron muchísimas bodas, incluyendo una de carácter les', claro que todo dentro del buen humor que genera este tipo de convivencias.

Me da gusto que al fin comience a generarse una dinámica distinta al aturdimiento consuetudinario que se había apoderado de nuestra escuela. --Me acordé de los tremendos bailes que se organizaban en los patios de la normal hace 20 años; se contrataban grupos de alto calibre y las instalaciones se ponían a reventar, habitualmente con gente de más de 20 años. Eso sí: corría la cerveza y otras bebidas alcohólicas a granel; aquello era como una extensión de la Expo. Pese a todo era divertido y, muy a su manera, sano. --Fin del recuerdo. Lo de hoy es distinto. Los muchachos se divierten sin buscar el aturdimiento. Se disfrazan y se gastan bromas. Se saludan y se aplauden unos a otros. No hay alcohol ni excesos: sólo sana diversión. Me gusta. Bien por ellos.

Espero que se repita.

martes, 11 de noviembre de 2008

De maestros arrastrados que no hacen lo que les corresponde

"El principito estaba sorprendido. Aquel planeta era tan pequeño que no se explicaba sobre quién podría reinar aquel rey.
—Señor —le dijo—, perdóneme si le pregunto...
—Te ordeno que me preguntes —se apresuró a decir el rey.
—Señor. . . ¿sobre qué ejerce su poder?
—Sobre todo —contestó el rey con gran ingenuidad.
—¿Sobre todo?
El rey, con un gesto sencillo, señaló su planeta, los otros planetas y las estrellas.
—¿Sobre todo eso? —volvió a preguntar el principito.
—Sobre todo eso. . . —respondió el rey.
No era sólo un monarca absoluto, era, además, un monarca universal.
—¿Y las estrellas le obedecen?
—¡Naturalmente! —le dijo el rey—. Y obedecen en seguida, pues yo no tolero la indisciplina.
Un poder semejante dejó maravillado al principito. Si él disfrutara de un poder de tal naturaleza, hubiese podido asistir en el mismo día, no a cuarenta y tres, sino a setenta y dos, a cien, o incluso a doscientas puestas de sol, sin tener necesidad de arrastrar su silla. Y como se sentía un poco triste al recordar su pequeño planeta abandonado, se atrevió a solicitar una gracia al rey:
—Me gustaría ver una puesta de sol... Deme ese gusto... Ordénele al sol que se ponga...
—Si yo le diera a un general la orden de volar de flor en flor como una mariposa, o de escribir una tragedia, o de transformarse en ave marina y el general no ejecutase la orden recibida ¿de quién sería la culpa, mía o de él?
—La culpa sería de usted —le dijo el principito con firmeza.
—Exactamente. Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar —continuó el rey. La autoridad se apoya antes que nada en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, el pueblo hará la revolución. Yo tengo derecho a exigir obediencia, porque mis órdenes son razonables.
—¿Entonces mi puesta de sol? —recordó el principito, que jamás olvidaba su pregunta una vez que la había formulado.
—Tendrás tu puesta de sol. La exigiré. Pero, según me dicta mi ciencia gobernante, esperaré que las condiciones sean favorables.
—¿Y cuándo será eso?
—¡Ejem, ejem! —le respondió el rey, consultando previamente un enorme calendario—, ¡ejem, ejem! será hacia... hacia... será hacia las siete cuarenta. Ya verás cómo se me obedece."

martes, 4 de noviembre de 2008

Happy Birthday

Mi querida Escuela Normal Superior habría celebrado hoy su cuadragésimo séptimo aniversario. Lo habría celebrado digo, porque no hubo celebración. Es lamentable, pero por primera vez en su historia, las tareas burocráticas y las urgencias no atendidas resultaron más importantes que una ceremonia de celebración.

Y mira que no soy persona de celebraciones; me gusta la convivencia, sí, pero no porque sea un fanático de celebrar fechas o metas... pero respeto los ritos y las ceremonias. Sé que hay circunstancias y actos sociales que van más allá de la justificación o de la racionalidad. Sé que nada cambiará con o sin ceremonia. Pero me molesta que algo tan ceremonial sea tomado de forma utilitaria. Es como el caso de las bodas: la gente no se vuelve más fértil o más amorosa porque participe en el rito del matrimonio, pero es una forma de dar consistencia a la estructura de la sociedad. Igual pasa con las celebraciones institucionales.

Lo que sí me parece rayano en el absurdo es que el único acto de celebración, una manta colgada en el frente de la escuela, sea un mero acto narcisista de autocomplacencia: masturbación pública que mucho tiene de exhibicionismo. ¿Por qué? Porque en vez de presentar la fachada de nuestra escuela, presenta una vista de la parte trasera. Y nuestra Alma Mater se vuelve una puta como las que veía cuando adolescente pasaba en bicicleta por las calles de la Coyotera, que al vernos pasar se levantaban las faldas para mostrarnos sus pubis o sus nalgas como eficiente reclamo de seducción ante la falta de otros encantos.



¿Cuál es el razonamiento para esta decisión? ¿Que se trata de lo más importante que se ha hecho en estos tiempos? ¿Sólo aquello que se compra con dinero merece ser mostrado? ¿O sólo hemos sido capaces de hacer aquello que se consigue con dinero?

Una exhibición de los entresijos: un canto al fracaso.

Aún así.

Feliz cumpleaños, Escuela Normal Superior "Profr. Moisés Sáenz Garza".